Javieradas 2024
Publicado el 28/02/2024 a las 07:32
En el eco de los montes, las Javieradas se celebran cuando la naturaleza comienza a brillar, a humear, a gotear, a estallar. Todo vuelve a nacer, a resucitar . La tierra respira vitalidad. La luz tiene más viveza. Miles de personas de toda condición recorren los caminos. Todos saben que las reliquias de San Francisco Javier, el soñador, no se conservan en el castillo. Pero todos sienten, sin embargo, que Francisco Javier, preparado para todo, es maestro de vida y digno de ser emulado. San Ignacio de Loyola, el peregrino y seductor, llamaba indiferencia a la combinación de adaptabilidad, audacia, rapidez y buen juicio. Es el desprendimiento, la abnegación y el desapego por las cosas materiales. De esta manera uno es libre para escoger las alternativas más convenientes. “Goencho sabaib” o señor de Goa, “Padre Santo” de Malaca, “Sabieru-san” de Japón o “Príncipe do Mar”, practicaba la indiferencia ignaciana. Siempre estaba disponible. Exploraba nuevas ideas y métodos, en vez de mantenerse a la defensiva. Se adaptaba, sin temor, a geografías y pueblos distintos, a vivir en crisis y con la crisis, a explorar nuevas situaciones, a no acomodarse. Del castillo de Xavier salió Francés de Jasso y Azpilicueta, el “Apóstolo do Oriente”. Pasó por la fragua del Padre Maestro Ignacio, el loco por Cristo, que le templó un poco. Y se lanzó al mundo a pregonar, cantar y corear la fe cristiana a los pueblos con la fuerza del amor, representada en el Crucifijo. Francisco de Javier, rico en esperanzas, sigue siendo un santo contemporáneo, un guía para nosotros. Feliz Javierada, peregrinos de hoy, que saben a dónde van. En el solar de nuestra fe cantemos todos a Javier.