Miserias y albricias en la vejez
Publicado el 01/11/2023 a las 08:24
A diferencia de otras épocas, hoy en día, mucha gente, con notable número de años, vive y muere en soledad, pues antes los miembros de una familia solían permanecer más tiempo en su marco natural de vida y el difunto sentía más el acompañamiento final de los suyos. Ahora, es probable que el moribundo, debido a una mayor dispersión de su parentela o al hecho de estar confinado en una residencia para pasar la vejez junto a otros ancianos, perciba un grado de tristeza más elevado.
En mi caso, después de haber visto morir, enterrar o incinerar a mis padres y a parte de mis hermanos, amigos de cuadrilla o compañeros de trabajo, y saber bien que todos los seres vivientes mueren, no por ello aceptas de buen grado que estés en el último periodo de la vida. Lo cual provoca que te sientas desamparado ante las asechanzas propias de la vejez, sin mantener indiferencia y falta de temor, como ocurría cuando eras joven y te sobrevenían inoportunas adversidades.
En cambio, durante la edad senil, la salud se ve amenazada por el decaimiento de las funciones orgánicas: articulaciones que crujen por artrosis de cadera o de columna lumbar; alteraciones que hacen recordar los “sketchs” humorísticos de “Tricicle” y “Els Joglars”, o los hilarantes esperpentos de la “Fura dels Baus”, cuando fingían no saber valerse de una mala vista y peor audición, o de otras aptitudes psíquicas como la falta de precisión al hablar, cuando la palabra exacta no acudía a la mente y se hacía necesario sustituirla por una expresión impropia.
No obstante, esta edad es muy propicia para ejercitar la lectura de obra literarias y estimular la mente, siguiendo el consejo de Solón, uno de los sabios la Grecia antigua, cuando escribía: “envejezco sin dejar de aprender”, o el de otros ilustres griegos como Homero, Sócrates o Platón, que alcanzaron los 80 y los 100 años; y, especialmente, Sófocles, que compuso la mayor parte de sus obras literarias en la vejez. Como Vargas Llosa, quien, a sus 87 años acaba de publicar su última novela.
Fidel Eguaras Monreal