Dolor y frustración (In memoriam)
Publicado el 05/10/2023 a las 07:48
Asistí por primera vez, el pasado domingo 24 de septiembre, en la localidad de Leiza, a los actos organizados por vecinos de la citada localidad para recordar el XXI aniversario del asesinato del guardia civil, Juan Carlos Beiro, por parte de la banda terrorista ETA. El primer acto consistió en una misa a las 13 horas en la Iglesia de San Miguel. Una preciosa basílica desde donde se pueden apreciar unas vistas espectaculares a todo el valle y a las montañas que rodean la localidad. Allí empecé a vislumbrar la solidaridad y el afecto de todos los presentes con María José Rama, la viuda. Que desde hace 21 años sufre la pérdida de su marido y, por tanto, el peso de una familia rota por el dolor. Tuve la suerte de poder saludarla y noté el afecto que sentía por toda la gente que nos reunimos. El segundo acto consistió en acudir al lugar donde Juan Carlos fue asesinado, donde cada año se coloca una placa conmemorativa y donde cada año, después del acto, hay que retirarla porque los intolerantes no respetan los dolorosos recuerdos de la familia.
Quiero resaltar que lo que vi en Marijose y en la buena gente que acude a los actos acompañándola fue sobre todo dolor por el asesinato y frustración. Mucha frustración. No vi ni odio, ni rabia, ni ira, pero sí frustración. El diccionario, entre otras acepciones, define la frustración como “Sentimiento de tristeza, decepción y desilusión que esta imposibilidad provoca”.
Y eso es lo que vi. Frustración porque en la actualidad, los verdugos parece que son las víctimas. Frustración porque el gobierno “cambia de opinión” y los perseguidos de ayer, hoy son socios preferentes. Frustración por no saber quién asesinó a Juan Carlos mientras muchos intentan que vaya cayendo en el olvido. Frustración por creer en los apoyos de todas las instituciones, mientras ves que poco a poco van cambiando de bando y puedes llegar a ser, por recordar el asesinato “una molestia”... En fin, la verdad es que me impresionó el acto por la sencillez y el saber estar de todos los presentes, a los que desde estas líneas quiero mandar un abrazo.