Memoria histórica: días de plomo en julio
Publicado el 14/07/2023 a las 07:44
Madrugada de un 13 de julio de 1936. Unos hombres se presentaron en su casa diciéndole que tenía que acompañarles. Dado el ambiente prebélico que se respiraba en las calles y las graves amenazas que había recibido solo un mes antes en el Congreso de los diputados, desde que los vio fue consciente de la gravedad de la visita. No obstante se fue con ellos tranquilizando a su mujer. Los hombres le metieron en un coche y unos metros más allá le descerrajaron dos tiros en la cabeza abandonando su cuerpo en medio de la calle. Se llamaba José Calvo Sotelo, tenía 43 años y era uno de los líderes de la oposición a un Gobierno cuya política estaba condenando a media España a dejarse eliminar por la otra media.
Pasaron muchos años... Tarde de un 12 de julio de 1997. En un descampado yace un joven que se muere a chorros con la cabeza abierta por dos disparos. Buscando extorsionar al Gobierno, tres hombres le habían secuestrado a punta de pistola camino de su trabajo dos días antes. El joven se llamaba Miguel Ángel Blanco, tenía 29 años, era un modesto concejal de su pueblo y su asesinato movilizaría a millones de españoles. Uno y otro fueron dos terribles y determinantes crímenes de nuestra historia, cuyos respectivos responsables y herederos políticos pretenden hacernos olvidar, para blanqueamiento de su sangrienta memoria.