Ante el 23-J
Publicado el 28/06/2023 a las 07:13
Llegan las elecciones y seguimos, una vez más, teniendo que debatir sobre la forma de las asignaciones de las mesas electorales. Seguimos buscando estrategias para ver cómo podemos librarnos si nos toca. Lo que podría ser percibido como una actividad social más, se convierte en el peor de los lastres. El peor de los planes posibles, incluso. El problema es que, una vez más, el reparto no parece justo. La compensación, la misma para todos: si no me equivoco 70 euros y 5 horas libres en el lugar de trabajo. Me encantaría saber quién fue la persona de esta brillante idea, perfecta, por poner un ejemplo, para los autónomos, colectivo en el que me incluyo. Pero es que, realmente hay pocos trabajos en los que puedas faltar 5 horas por haber tenido que estar en la mesa electoral (especialmente en verano que muchas empresas siempre hay falta de personal por vacaciones). Siempre he pensado lo siguiente… ¿No sería mejor ofrecer una remuneración económica, equivalente a, por ejemplo, 11 horas de trabajo (teniendo en cuenta que quien está en mesa está de 8 am hasta aproximadamente 11pm, un domingo)? El tema entonces estaría en cuál sería el importe justo a pagar, y la forma de financiarlo. ¿De verdad no podría gastarse menos en algunos aspectos de las campañas electorales (nadie lee ya los panfletos en papel, por ejemplo), coches con megafonía, y otros que no tienen ningún impacto sobre el resultado de las elecciones? Con ese dinero no gastado se dispondría de un fondo para remunerar a quienes formen parte de las mesas. Incentivar a las personas en desempleo o pedir voluntarios sería otra opción. ¿Alguien tiene más ideas? Animo a quien las tenga a compartirlas.
María Errea ROdríguez, Economista de la Salud