El mal llamado camino ciclable entre Falces-Peralta-Funes- Marcilla
Actualizado el 26/06/2023 a las 20:06
Se define como senda o camino ciclable “vía para peatones y ciclos, segregado del tráfico motorizado y que discurre por espacios abiertos, parques, jardines o bosques”. Al amparo de esta definición, nos informaron a través de prensa y otros medios de comunicación la construcción y acondicionamiento del “proyecto de construcción y mejora de la Ruta ciclable del visón”, entre las localidades de Falces, Peralta, Funes y Marcilla. Proyecto realizado en mayo de 2022 por Nasuvinsa, con un presupuesto de 386.409 €. Y que remplaza al proyecto que en su día se presentó a la red de Caminos Naturales de España y que no se parecen en nada uno del otro.
Precisamente este mes de junio han comenzado las obras desde Falces río abajo por la margen izquierda del Arga. Y, concretamente, nos queremos referir a las actuaciones llevadas a cabo en el término de Peralta, soto de La Muga y madre vieja, a través de los dos caminos que lo bordean. Todo ello protegido como Enclaves Naturales e integrados dentro del LICs de los “Tramos bajos del Arga y Aragón”. Cuál ha sido la sorpresa al ver en qué consiste el proyecto anunciado a bombo y platillo, con dos actuaciones concretas, por una parte, un desbroce a matarrasa a izquierda y derecha de toda su vegetación de soto, y la otra, un aporte de material de zahorra. O sea, un camino idéntico a los llevados a cabo por la concentración parcelaria pero estos parajes naturales fue afortunadamente respetado. Por eso, como se suele decir, para este viaje no hacían falta alforjas.
Los que venimos haciendo un uso habitual del camino fluvial bien recorriéndolo a pie, en bici, a caballo, pescadores, etc., nos ha dejado perplejos e impactados al ver la desolación como ha quedado tras las dos actuaciones. Además de dar una anchura al camino como pista sobredimensionada, pasando de 4 m. a 7 m., también ha perdido su singularidad atractivo por su belleza paisajística y ambiental que aportaba su recorrido. No solo eso, a partir de ahora veremos y a diferencia de hasta hora, tal ha quedado, atraer el paso de vehículos a motor como coches y camionetas, al ser alternativa a otros caminos y carretera para librarse de posibles controles de tráfico. Al contrario, para los usuarios a los que se consideraba que beneficiara, supondrá más posibilidad de peligros tanto por atropellos, salpicaduras de piedras, levantamiento de polvo y otras molestias. Ni qué decir que con actuaciones más puntuales y menos agresivas hubiese sido más acorde y duraderas al fin que se pretendía conseguir. Y a todo eso añadir que el material depositado en el camino para mejorar su rodadura, durará lo que tarde en llegar la próxima crecida del río y el dinero invertido, de todos los contribuyentes, irá río abajo. El ejemplo lo tenemos de cómo dejó los caminos de concentración cerca del río y recién terminados por la riada de diciembre 2021. Mejor y más popular sería que antes de redactar este tipo de proyectos se hiciese con participación ciudadana, que algo podríamos aportar. Y, por favor, no usen eufemismos y llamen a las cosas por su nombre.