Una verdadera pena
Publicado el 27/05/2023 a las 08:43
El pasado sábado volví al pueblo donde fui concejal y portavoz del Partido Popular durante dos legislaturas, Echarri Aranaz. Fue una mañana fresca típica de la Barranca donde pude acompañar, junto a un grupo de compañeros y el presidente del partido en Navarra, al candidato del PPN para esta localidad. Mi primera impresión nada más llegar al municipio fue ver que habían aumentado las pintadas en las calles a favor de los presos etarras y de ETA en general. Nosotros como estábamos en campaña electoral pusimos pancartas de “vota PP” que pocos minutos después desaparecieron de donde las habíamos colocado e inútilmente las sustituimos por otras. Paseando por el pueblo notábamos esa tiranía en las miradas de la gente que sigue habiendo en pueblos donde gobierna Bildu. Incluso algunos nos increpaban llamándonos “provocadores” y nos instaban a irnos “a nuestra tierra” por el simple hecho de pasear y pedir pacíficamente el voto a un partido constitucionalista. Llevamos un tiempo en que desde Moncloa y el Gobierno de Navarra nos dicen que hay normalidad y que el tiempo pasado de ETA ha terminado. Es cierto que, gracias a la labor, gran trabajo y esfuerzo de muchos años de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Guardia Civil y Policía Nacional, especialmente), cuando muchos cayeron por España y por la democracia dejando muchas viudas y huérfanos por el camino, ETA dejó de asesinar. Pero ahí donde gobierna su brazo político, EH Bildu, el fantasma y las reivindicaciones de la banda terrorista siguen más vivos que nunca. Con las listas que ha presentado la antigua Batasuna estas elecciones queda claro que el partido sigue siendo lo de siempre. Y además sigue imponiendo la dictadura del miedo y de las amenazas a todo aquel que no piense como ellos. Es una pena que en pueblos de la Europa y la España del siglo XXI no puedan presentarse como concejales vecinos que sean constitucionalistas por miedo a que les ocurra algo a ellos o a sus familias.
Y es que el vacío y el ostracismo con el que se condena al diferente en estos lugares es sobrecogedor, por lo que la consecuencia es que alguien de fuera del municipio es quien tiene que venir para ser su voz en el ayuntamiento. Por eso me niego a llamar normalidad cuando no la hay y me niego a decir que ETA ya es pasado, cuando en muchos pueblos de Navarra y País Vasco como Echarri Aranaz, los vecinos constitucionalistas siguen sufriendo la dictadura del miedo batasuno donde no ha cambiado absolutamente nada y no existe esa normalidad que dicen el presidente del Gobierno de España y la presidenta del Gobierno de Navarra. Porque decir que ya hay normalidad y decir que hay que pasar página es mentir claramente a los ciudadanos, blanquear a Bildu y olvidarse de los que hoy en día siguen sufriendo en sus propias carnes el infierno de vivir en una espiral de odio y de silencio.
Juan Antonio Extremera Apesteguia, Exportavoz del Partido Popular de Navarra en Echarri Aranaz.