Goles y estado de ánimo
Publicado el 07/05/2023 a las 08:45
La palabra “gol”, intensificada con muchas “oes” seguidas y signos de admiración, para prolongar el instante de júbilo, cuando el balón entra en la portería del equipo contrario confirma, en grado máximo, la definición con la que Valdano describió el fútbol como “un estado de ánimo”.
También sirve para hacer oír el grito vivo que Navarra entera, al unísono, quiso emitir ayer pues, no en balde, siempre que Osasuna marca un tanto, se lanza un cohete, desde el Sadar a lo alto, como sucedió en el conseguido por Abde quien, con sus vertiginosos regates, nos ha conquistado a todos.
Tras la derrota aquí, Yeray anunció que, en el partido de vuelta, Osasuna no iba a tener ni media opción, pero el Athletic cayó en la misma fosa de unos leones, tan seguros de sí mismos que se retiraron con sus “ambiciosas crines”, faltas de tiesura. La misma decepción se llevaría Álex Berenguer; el cual, había declarado, con una actitud de superioridad, que Osasuna pondría el autobús en el campo. En cualquier caso, la culminación de ayer en la copa, tan deseada después de una larga espera, fue una prueba acérrima. Fuera como fuere, ¡al diablo con las “cacas del miedo”! “Lo importante”, de veras, es “haber llegado”, porque, al final, siempre habrá aplausos en carrera, con los brazos extendidos hacia el público dentro del campo, explosiones de alegría en casa, bares, calles, Plaza del Castillo, donde se mezclarán, entre detonaciones aéreas, los “Aúpa Osasuna” con destellos azul y rojo...