Llegar al Olimpo y tocar el cielo
Publicado el 05/05/2023 a las 07:37
Todo empezó allí, una desapacible tarde de sábado, de mediados del mes de noviembre, en el pueblo de mis raíces y de mis ancestros, mi Fuentes de Ebro. En aquél rincón de la Ribera Baja del Ebro, con sus poco más de cuatro mil habitantes, se inició la andadura de este bravo Osasuna. La aventura que se inició a orillas de Ebro, finalizará a orillas del Guadalquivir. Aquel partido de otoño tuvo de todo aquello que debería de abundar más en el mundo del fútbol: deporte y deportividad; competencia y camaradería; respeto y afecto. El triste suceso acaecido posteriormente, y la noble reacción tanto del club rojillo como de su afición hacia este modesto club, no hizo más que sellar una relación de amistad, seguramente, para siempre.
Mañana (o quizás domingo), la ilusión de muchos cientos de miles de aficionados, estará en la Cartuja sevillana, en la que Osasuna escribirá la que hasta hoy será la página más brillante de su historia. En una final soñada, competirá por obtener un título, el primero, y lo hará contra, probablemente, el mejor equipo del mundo. Por eso, y por el extraordinario ambiente creado por este evento, el osasunismo ya ha ganado; si además se trae la Copa a Pamplona, entrará por la puerta grande en el libro gordo de la historia del fútbol, en el que muy pocos elegidos pueden entrar.
Parafraseando a Robe, Osasuna ya ha llegado al Olimpo; solamente le falta tocar el cielo. Suerte.