Sagaseta y la Medalla de Oro de Navarra
Publicado el 13/04/2023 a las 07:15
En la hora de la jubilación, querámoslo o no, suele hacerse balance de la aportación de la persona que la protagoniza y, en el caso particular de Aurelio Sagaseta Aríztegui, el resultado de ese balance no puede ser más positivo y encomiable en lo que a la Cultura de Navarra se refiere. No soy la persona más indicada para loar sus logros en lo tocante a la Musicología, que es el ámbito donde se ha ejercitado, pues no es el campo de mi trabajo. Pero sí me considero válido como ciudadano y responsable que fui de la Institución Príncipe de Viana entre 1991 y 1995 para, a la vista de sus amplios merecimientos (tal como recoge María Gembero en el Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana), proponer al Gobierno de Navarra la concesión de la Medalla de Oro a este admirado Maestro de la Capilla de la Catedral de Pamplona durante algo más de sesenta años.
Aurelio Sagaseta ha sido un destacado impulsor de este cuerpo de músicos de la seo pamplonesa que hunde sus raíces en el siglo XIII, ha investigado su historia, ha desempolvado nombres de los compositores que inspiraron su repertorio en parte desconocidos por el público, ha catalogado su fondo documental, lo ha conducido al punto de darlo a conocer en el mundo entero y ello en el marco de una catedral que, a lo largo de la historia, ha sido la sede privilegiada de nuestros obispos y de los reyes de nuestra monarquía, que la eligieron para su coronación y, en algún caso, enterramiento.
Todo ello por encima de otros merecimientos cuya mención alargaría estas líneas que únicamente buscan proponer a nuestro Gobierno Foral estimar esta concesión en su favor, pues es un orgullo para Navarra ser la cuna de una personalidad tan admirada como la suya no sólo dentro de nuestra Comunidad sino allende nuestras fronteras.