Habemus papam
Publicado el 24/03/2023 a las 07:44
En aquella lluviosa noche romana, a los ojos del mundo sobresalía, recortada en su ascenso, la solitaria figura de la fumata blanca, una fumata que, tras la renuncia de Benedicto XVI, nos señalaba y confirmaba el advenimiento de “Habemus Papam”. En realidad creo que entonces se conocía poco al Cardenal Arzobispo de Buenos Aires, Jorge María Bergoglio; quien, llegado para el cónclave desde aquel rincón del mundo, resultaba ser el elegido, un trece de marzo de 2013, para ocupar la sede vacante de Pedro. También, me parece evidente que, su firme determinación por sacar adelante su proyecto Evangélico, de transformación de la Iglesia, unido a su sensibilidad para poner en el centro la defensa de la vida y la atención a los pobres, representan propuestas que a la par que encuentran acogida también suscitan y hacen aflorar determinadas resistencias. Sin embargo, haciendo mías sus propias palabras, entiendo que para vivir y sentir en sintonía con la Iglesia, para ser testigos comprometidos, se hace imprescindible cultivar el jardín interior de la oración, escuchar la palabra de Dios, y no perder de vista que acoger con el corazón significa amar a semejanza del corazón de María.