Lotería de Navidad y otros, ¿qué pasa?
Publicado el 21/12/2022 a las 07:30
Está más que claro que este tipo de lotería conlleva a que la mayoría de ciudadanos nos apuntemos a su compra. A la vista, como enganche, la tenemos en cualquier comercio de nuestro barrio con el eslogan “¿Y si toca aquí?”. Y, claro, muchísima gente entramos a la rueda por no vernos, con cara compungida, por no decir otra cosa, frente a una oportunidad perdida, por haber tocado algo (ya no digo “el gordo”) donde solemos comprar o tomarnos algo habitualmente. Los anuncios son otra suerte de enganche, pero eso de que no has comprado y el del establecimiento oportuno te hace entrega de un décimo premiado, pues, mira tú, que no acabo de creérmelo; ¡qué escéptico soy con la raza humana!, ¿verdad?. Y, como tenemos amigos a los que apreciamos, compramos también para compartir con ellos, ellos para con nosotros, etc. etc. Una estupenda rueda. Por supuesto, esta lotería toca, en el nivel de premios que sea, pero a quien le toca de verdad es al “papá Estado”. Oiga, me dirán, ¡que si toca al Estado nos toca a todos! Pues vale. A ver si, de una vez, se tiene un poco de vergüenza y transparencia (palabra usada a diestra y siniestra, por todos, que en realidad es “un brindis al Sol”) y se dan datos de lo que se recauda (beneficios directos) por toda lotería (o las partidas presupuestarias donde aparece este tipo de concepto “estimado”), y dónde se invierte para beneficio social general.
Al “papá Estado” le vuelvo a requerir lo siguiente. En el 2008, para tener fondos anticrisis, dilapidados, se implantó la “sobre recaudación” por este tipo de lotería (no tengo datos sobre el resto de tipos de juegos de azar), de modo que un alto porcentaje de los “premios sabrosos” (un 20%) se le birlaban a toda persona acertante. “Al estar contentos, les quitamos un buen pellizco y no protestarán”. Y acertaron pues este “robo alevoso” sigue (14 años), sin quejas. Quejas que debieran ir, directamente, por una recogida de firmas a nivel estatal, bien organizada, que les diga a los “cobradores de sueldos -a todos- por representarnos según les conviene a ellos o a sus partidos”, que, o cambian esa dinámica, o hacemos un boicot total a las loterías. ¿Por qué planteo algo tan drástico? Porque es una vergüenza lo que se hace. Al menos, demuestren con datos que esos grandes beneficios (contra más penuria social puede existir, se juega más en razón a la ilusión de salir de trances) van a parar a actividades sociales de ayuda en todos los ámbitos (hay muchas organizaciones legales y confiables para ello) y a inversiones en los campos recurrentes de anomalías sociales que, desgraciadamente, vivimos (investigación médica, sanidad directa, etc.). Nos cobran por todo: impuestos directos por trabajo, el IVA de cualquier necesidad (llámese compras de cualquier tipo, inversión en vivienda, etc.), o reformas/mejoras que se consiguen plantear con los propios ahorros, que si se planteasen sin esas cargas, al menos tan altas, incentivarían mucho más -más trabajo para Pymes y autónomos- y, con las leyes necesarias, y objetivas, eliminarían una gran parte de esa economía sumergida que sigue siendo una lacra. Por no decir del, más que, necesario control efectivo de las subvenciones de todo tipo que hacen posible que en un país de altísima tasa de paro, veamos cómo, recurrentemente, se denuncia la falta de activos para cubrir puestos de toda índole. Ya sé que este es un campo minado -no ser políticamente correcto ni “progresista”. Yo sí les veo a ustedes, políticos y marabunta anexa como auténticos progresistas. De lo suyo.