Día internacional para la reducción de los desastres
Publicado el 22/10/2022 a las 08:18
En 1989 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, que se celebraría el segundo miércoles de octubre. Al tiempo decidieron cambiar el nombre, ya que los desastres no son naturales, sino que son el resultado de las omisiones y la falta de prevención y planificación ante los fenómenos de la naturaleza. El 13 de octubre se celebra el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de los Desastres, con el objetivo de minimizar los riesgos derivados de los desastres naturales y generar una cultura mundial sobre prevención y preparación ante fenómenos naturales.
El lema para 2022 ha sido “Alerta y acción tempranas para todos”, frente a los desastres causantes de pérdidas de vidas humanas y materiales como consecuencia de fenómenos naturales. La mayoría de las muertes a causa de desastres naturales se deben a eventos meteorológicos en especial, inundaciones, tormentas y olas de calor que han duplicado sus cifras durante los últimos 40 años. Otra parte importante se da por eventos geofísicos extremos, en especial terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas. Nuestra Comunidad no es ajena a los desastres, las inundaciones que hemos sufrido nos han dejado víctimas y graves daños materiales (los costes de los siniestros provocados por las inundaciones en el periodo 1995-2021 sobrepasan los 215 millones de euros), además de no ser el único fenómeno natural que nos afecta, las tempestades ciclónicas, las olas de calor, las sequías, las nevadas, incluso hemos sufrido pequeños terremotos que no debemos olvidar. Los desastres naturales, muchos de ellos, consecuencia del cambio climático, hoy por hoy parecen inevitables, pero los daños que causan pueden minimizarse en la medida que los gobiernos de las comunidades y los municipios realicen un esfuerzo para la prevención, protección, preparación y la respuesta a las catástrofes.
Observamos que cuando trabajamos y desarrollamos proyectos conseguimos resultados, por ejemplo, el Instituto Navarro de Deporte, con sus recursos, esfuerzo y dedicación, consigue que nuestros jóvenes se interesen por el deporte y aprendan a competir. Sin embargo, dónde está el empeño y la dedicación para que nuestros jóvenes adquieran capacidades para percibir los riesgos, adoptar comportamientos seguros y hábitos de colaboración, integrando la seguridad en sus vidas.