Jota y arquitectura

Elena Leache Echalecu

Publicado el 09/10/2022 a las 08:21

La jota aborda todos los saberes y sentimientos. Navarra luce monumentos y edificios hermosos. La poesía juglaresca nos dice de esta tierra: “Estella, la bella, Pamplona la bona; Olite y Tafalla, la flor de Navarra” (José María Iribarren).

Tengo en mi memoria edificios de Tafalla: el inmueble de Recoletas, de estilo barroco, erigido en el s. XVI, tras la disposición testamentaria de María Turrillos esposa de Carlos Martín de Mencos y Arbizu. El convento fue fundado por las religiosas de la Concepción, llamadas Recoletas y data de 1673. El edificio está unido por un pasadizo sobre la carretera al palacio solariego de los Mencos. Las voces de la escuela de jotas “Hnas. Flamarique”, dirigidos por Carolina González, dedicaron este canto: “El palacio de los Mencos, tesoro de gran valor; seis siglos les dio a Tafalla, fama, historia y esplendor” (Felicio Murillo). El convento de Recoletas, futura sede del centro de interpretación de la jota navarra, trae a mi recuerdo estos cantares: “Un dorador que me adora, se empeña en cubrirme de oro; pero no quiero me dore, persona que yo no adoro”; “del arquitecto abomino porque me puede trazar; plano sobre mis costillas y echarme a la eternidad” (Rondallas y jotas. P. Valeriano Ordóñez S. J.). La jota canta también otros elementos arquitectónicos: el balcón, “sal morena a ese balcón, con esas manos de plata; y échale la bendición, a esta cuadrilla que pasa” (Rondalla “Los Pajes” de Tafalla, 1926); la puerta, “desde tu puerta a la iglesia, he de plantar una parra; para cuando vas a misa, no te dé el sol en la cara” (Manuel Sánchez Aguado, de Murchante “Manuel de Pamplona”); torres de Pamplona: “tienes orgullo de raza, amor a las tradiciones; de lejos se ven sus torres, de cerca los corazones” de Vicente Gainza y Manuel Turrillas, interpretada por el grupo “Navarrerías”; Puente la Reina, “Santiago y Puente la Reina, son como el puente y el río; como canción y tonada, son camino y peregrino” de M. Antonia Morales.

Finalizo este esbozo jotero con el texto del zortziko “Navarra de mi vida” del compositor José Luis Lizarraga, natural de Añorbe: “Castillos y murallas, raíces del pasado; nos hablan de su historia, que es honra del navarro. De Reyes y batallas y honores bien ganados, que hicieron de su raza, un pueblo soberano”. “Navarra de mi vida, tierra donde nací; vergel de lindas flores, rosal de mi jardín. Navarra de mi vida, rincón de aquel hogar, recuerdos de un cariño, que nunca, nunca he de olvidar”. 

Elena Leache Echalecu

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