Con la comida no se juega
Publicado el 12/09/2022 a las 07:39
He leído durante este verano que en varios pueblos de Navarra incluyen en el programa de sus fiestas juegos y competiciones con comida: melones, tomates, peras... Se trata de lanzarlos para alcanzar objetivos diversos con lo que, lógicamente, se destrozan y se impide su consumo. De esta manera, el alimento, en lugar de utilizarlo para comer, se desperdicia de manera consciente y con alevosía.
Cuando conceptos y expresiones como economía circular, reciclaje, desperdicio cero... están hoy tan de moda; cuando estamos viviendo una subida de precios de todos los productos, incluidos los alimentarios, y nos quejamos de ello; cuando (sé que suena a demagógico) hay tanta gente que tiene dificultades para poder comprar alimentos y tanta que se muere de hambre... me sorprende y entristece que nos podamos divertir tirando comida a la basura. No seamos hipócritas. Creo que dice mucho del ser humano esta práctica con la que se utiliza el alimento para divertirse y no para comer.
Ya me lo decían de pequeña: con la comida no se juega. También escuchaba que tirar la comida es pecado. Sin entrar en discusiones sobre su existencia, seguro que, si existiera, lanzar tomates para intentar dar en la diana sería pecado.