¿Nuevas generaciones libres de tabaco?
Publicado el 04/09/2022 a las 08:25
La pandemia tabáquica es una causa de muerte evitable, pero además origina daños a los seres vivos, causa incendios en los bosques y contamina el suelo y el agua. Parece prioritario actuar y proteger, al menos a las nuevas generaciones, de caer en su adicción y actuar contra sus otros peligros. El tabaco es una droga estimulante del sistema nervioso central y uno de sus componentes, la nicotina, posee una enorme capacidad adictiva y produce dependencia. Durante su combustión se originan más de cuatro mil productos tóxicos, algunos muy peligrosos como los alquitranes, responsables de los distintos tipos de cáncer; el monóxido de carbono, que favorece las enfermedades cardiovasculares; algunos irritantes, responsables de enfermedades respiratorias o la nicotina, que causa dependencia ya que permanece en sangre unas dos horas, pero a medida que disminuye se incrementa el deseo de fumar.
Por no hablar de que se tiran más de cinco billones de colillas al año en el mundo, el residuo más común, con liberación de compuestos tóxicos al ambiente, incluidos agua, suelo y ecosistemas. Algunos sectores reclaman que se actué ya y proponen medidas concretas por lo que, recientemente, la Comisión Europea ha registrado una iniciativa ciudadana con el nombre de “Llamada para conseguir un entorno y la primera generación libre de tabaco para 2030”. En este caso los organizadores proponen que la Comisión legisle para salvar a las nuevas generaciones de “caer” en la adicción al tabaco, una droga así considerada, así como a actuar contra sus peligros ambientales, ya sabemos lo que contamina una colilla.
Pero concretan más, su deseo es que exista normativa que prohíba la venta de tabaco y productos derivados a los ciudadanos nacidos de 2010 en adelante, que existan playas y ríos libres de tabaco, la creación de una red de parques naturales libres de tabaco, incrementar los espacios exteriores para vapear y eliminar la publicidad del tabaco y su presencia en medios audiovisuales. La buena noticia es que, si esta propuesta cumple con los requisitos de la Comisión para estimarla, se deberá analizar incluidos sus propósitos. La mala es que la decisión de registrarla no implica que al final se tenga en cuenta para legislar o concluir con recomendaciones, a no ser que tenga el oportuno soporte político.
Su contenido solo expresa, de momento, el punto de vista de los organizadores y por ahora no se puede concluir que sea un reflejo de lo que establezca la Comisión. No obstante, los próximos pasos serán que los organizadores tienen seis meses, hasta principios del año próximo, para recoger firmas, que deben alcanzar la cifra de más de un millón en un año en al menos siete países miembros. Entonces la Comisión deberá hablar y decidir si la estima o no, pero en todo caso razonando su decisión. La firma será también on line, por lo que animo a hacerlo. Este tipo de iniciativas ciudadanas se incluyeron en el Tratado de Lisboa como una herramienta de participación desde 2012. Obviamente hay una serie de requisitos como la importante recogida de firmas, pero hay más, debe hacerse sobre temas que entren en su marco de actuación, no debe ser abusiva, frívola o vejatoria o contraria a los valores del Unión Europea, yo diría que se cumple. En total se han recibido más de cien iniciativas de distintos temas y más de noventa se han admitido, por lo que esperemos que esta también lo sea. Una de las más populares fue la de “Derecho al Agua” que consiguió que se modificase la Directiva del Agua para incluir el derecho de las personas vulnerables al acceso al agua y que no se les prive de él por carecer de recursos. Esta iniciativa también debe ser aceptada, debemos proteger a las nuevas generaciones de los riesgos para su salud y el cáncer de pulmón es una importante causa de muerte en ambos sexos. La normativa del tabaco está en revisión, es hora de pensar a largo plazo.
Teresa Ferrer Gimeno. Jefa de Sección de Sanidad Ambiental