Incendios forestales

​Jaime del Villar

Publicado el 21/06/2022 a las 07:11

Qué terrible desastre lo que estamos padeciendo desde el sábado a mediodía. Qué pena da, qué tristeza se siente. Con lo felices y esperanzados que estábamos ahora, sobre todo en la capital, con la vuelta de nuestros Sanfermines para aparcar Dios quiera de una vez por todas a ese bicho apestoso. No puedo soportar los incendios. Las zonas quemadas tardarán décadas en regenerarse y por mi edad ya no las podré volver a disfrutar nunca más. Me dan arcadas. Dentro de unos días, cuando aún haya escollos incandescentes, saldrán a la palestra los políticos de turno para exhibir medalla. Ellos se presentarán como los salvadores de una catástrofe aún mayor. Ellos habrán conseguido medios de extinción de las provincias limítrofes, incluso del ministerio y los habrán coordinado como nadie antes lo había hecho. Pero no dirán nada de lo que han podido hacer y no han hecho para prevenir estos incendios. No dirán cuántas hectáreas se han desbrozado este invierno porque no se habrá desbrozado ninguna. No dirán cuántos kilómetros de cortafuegos se han realizado este invierno porque no se habrá realizado ni uno. No dirán cuánto es el presupuesto de prevención y extinción de incendios en Navarra porque será el mismo o menor aún de hace años. No dirán cuántas veces se han reunido con las provincias limítrofes ni con Madrid para establecer un protocolo común contra incendios porque no se habrán reunido nunca. Y ahora, que ya ellos se habrán autoproclamado como los buenos solo falta señalar a los malos. Y claro, está muy fácil. Una vez más serán los agricultores y por ende los ganaderos los culpables de todo. Ellos, que con su sudor y sacrificio diario nos dan de comer y cuidan como nadie del ecosistema en el que vivimos. Pues desde aquí yo les digo. Dejad de sembrar y dejad de criar. Con cuatro perras se puede vivir en el campo. Dejad que se desabastezca el mercado. Dejad que aquí en las ciudades empecemos a pasar hambre. Verán como a partir de ahí se les considera no como criminales y por contra se les empieza a valorar no solo a ellos sino a sus productos como se merece. Me gustaría que esas arcadas mías se convirtieran en vómito. Vómito que dirigiría a esa clase política que nos gobierna y que no piensa más allá de en cómo mantener su sillón, sin importarles para nada nuestros problemas. Sillón que les regalamos elección tras elección. País.

Jaime del Villar

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora