No los abandonemos a su suerte
Publicado el 29/05/2022 a las 08:34
Como “a perro flaco todo son pulgas”, las zonas africanas malnutridas y tradicionalmente castigadas por sequías y hambrunas, están viendo cómo su situación se está críticamente agravando, primero por la crisis del coronavirus y después, a modo de puntilla, por la guerra de Ucrania. La escandalosa subida de precios de alimentos y productos básicos está llenando los hospitales keniatas de famélicos bebés sin apenas fuerza para mantener el llanto. Además, las ONGs que operan en el Sahel, Cuerno de África, Somalia y otros lugares tristemente conocidos por su crónica desgracia, advierten de la dificultad para obtener los kits de comida terapéutica y de la escasez de fertilizantes para el enriquecimiento de los cultivos. El panorama pinta mal y tiene todos los visos de empeorar. No nos olvidemos de ellos, las otras víctimas de la guerra y de la pandemia.