Valle del Aragón: el último tren
Publicado el 19/05/2022 a las 07:39
Hace la friolera de 47 años me inicié en el esquí en “Pista Grande” de Candanchú. Al año siguiente, a escasos tres kilómetros se inauguraba la estación de Astún con su telesilla de La Raca. Los autobuses de Escolapios de Jaca allí se trasladaron y mi familia con ellos, en pocos años Astún se convirtió en una estación familiar muy agradable. Enseguida pudimos ver una maqueta que mostraba la unión de las dos estaciones mediante un telesilla, la verdad que el proyecto desde el punto de vista deportivo tiene todo el sentido del mundo. Candanchú ofrece pistas para principiantes a las que se puede acceder a pie desde el parking, y una vez que has aprendido a desenvolverte, Astún dispone de amplias pistas para nivel intermedio (Águilas, Sarrios, Truchas…) y, para aquellos que quieren dar un paso más y deslizarse por pistas escarpadas, Candanchú, sin duda lo permite (Loma verde, La Zapatilla, Rinconada…). Pues dios sabe dónde está esa maqueta, pero a día de hoy, la unión física de las estaciones es tan palpable como hace 40 años: rien de rien. En particular en Candanchú, muchos años han transcurrido en los que no se ha percibido ningún avance, más bien lo contrario, un triste deterioro. De forma repentina sientes un extraño rejuvenecer cuando te montas en el vetusto telesilla del Tobazo, el cual ya utilizaste en los 70, que te obliga a silbar para camuflar los extraños ruidos de la instalación cuando se traslada por las pilonas y su familiar megafonía sigue anunciando los niños perdidos igual a como lo hacía cuando me perdía yo.
En los últimos meses parece que las cosas se están poniendo de cara para el Valle del Aragón. En diciembre del 2021, se anuncia que los Fondos Europeos “Next Generation” adjudican 8 millones de euros para la instalación del anhelado telesilla que finalmente uniría las dos estaciones alcanzando más de 100 kilómetros esquiables. En abril del 2022 el Gobierno de España ha autorizado la renovación integral del último tramo pendiente de aprobar de la línea de tren internacional de Canfranc: 37,5 kilómetros entre Ayerbe y Caldeareñas. Un mes antes ya había aprobado la renovación de los 25 kilómetros que unen Jaca y Canfranc. Esto permitiría la conexión rápida por tren del centro y sur de España con Astún y Candanchú, ya que tan solo les separa 6 kilómetros y 8 minutos, con la mítica estación de ferrocarril.
La autovía Pamplona-Jaca (112 kilómetros de trayecto), aunque a una velocidad de ejecución muuuuuy lenta, el primer tramo se inauguró ya en el año 2006, tan solo restan por finalizar 7 kilómetros del pantano de Yesa que están previsto inaugurarse en el 2023 y los 14 kilómetros desde Asso Veral a Puente la Reina de Jaca, estos me temo que tendrán que esperar a convertirse en autovía puesto que todavía no están ni siquiera adjudicados, dota a las estaciones del Valle del Aragón de un acceso muy cómodo desde el noroeste de España.
Si a esto le añadimos que el grupo Barceló está rehabilitando con un gusto exquisito la estación de Canfranc para convertirla en hotel de cinco estrellas, esperando recibir sus primeros clientes en diciembre de este año, ya solo me queda decir que sería una pena que no se materialicen estos planes y que el Valle del Aragón dejara pasar este tren, que intuyo será el último y máxime disponiendo de una estación tan bonita donde parar…