La opinión infantil sí que importa
Publicado el 16/01/2022 a las 09:07
Hoy en día los divorcios son algo más que común en nuestra sociedad. Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2019 se produjeron un total de 91.645 divorcios, la mayoría se cerraron en juzgados aplicando las leyes actuales. Y ahora, pensemos, ¿en cuántos de esos divorcios, cuyas condiciones determinó un juez, se tuvo en cuenta la opinión de los hijos?
Mis padres están divorciados. Es una situación a la que me tuve que adaptar, como pude, sin rechistar. A mí nadie me preguntó si prefería quedarme en un sitio fijo, si quería hacer una maleta todas las semanas o si me parecía bien que se sortearan todas las cosas de valor sentimental de mi hogar. Nadie preguntó nada debido a que yo tenía 13 años y está establecido que un menor de 16 años no puede interferir en el contrato de divorcio conyugal. Es decir que, por tener 15 años, un niño no tiene opinión acerca de nada y no se le debe escuchar debido a su inmadurez. Ahora bien, a un niño de un año más, sí que se le puede escuchar y tener en cuenta. ¿No es ridículo? Sinceramente, me parece muy triste que se trate incluso a los niños como moneda de cambio, y que algunos padres se los repartan como la cubertería de plata. Varios estudios apuntan a que los casos de divorcios son una causa de los problemas de salud mental infantil en España, ¡y no me extraña! Por todo esto, propongo que se incluya a los niños y que se cuente con su opinión, con una adecuación real a la edad, en los acuerdos de divorcio. No darlo todo por hecho y aún por encima, pretender que los hijos asientan y estén totalmente de acuerdo con todo lo que se les diga que va a ser su nueva vida.
Andrea García Ameneiro, estudiante de 1º de Bachiller del colegio Jesuitas de Pamplona