El centenario de Osasuna visto desde Mallorca
Publicado el 26/10/2021 a las 08:18
Se cierran estos días las celebraciones del centenario de Osasuna que seguramente habrían podido tener mucho más brillo de no ser por la pandemia que arrastramos. Desde la lejanía de la isla de Mallorca quiero compartir a través de este diario una perspectiva diferente. Hace pocos años sentí mucha tristeza y vergüenza al ver como ex-presidentes del club eran acusados de corrupción, hechos que han sido confirmados y por los que recientemente han recibido condenas de prisión. Lo primero que pensé entonces es que éstas no eran las mejores circunstancias para celebrar un centenario que estaba por llegar, incluso llegué a pensar que esta lamentable situación podría traer consecuencias mucho peores para el club. Afortunadamente no ha sido así y al final podemos decir que quizá han sido los jugadores, desde el césped de El Sadar, los que han sacado las castañas del fuego. En las dos últimas temporadas ha sabido mantener al equipo en la mitad de la clasificación y, actualmente, están ofreciendo un papel excelente en La Liga.
Aunque soy mallorquín mi abuelo nació en Pamplona, en el Paseo Sarasate, y toda la familia de mi madre es de origen navarro. Tuve también la suerte de estudiar en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra y en una de las prácticas de redacción logré el honor de que Fermín Ezcurra me concediera una entrevista de dos horas en su hogar. Lo recuerdo con orgullo e incluso con ternura, era una persona excepcional. Y soy seguidor de Osasuna desde mi infancia, guardo como un tesoro un banderín que el club me envió a Palma al cumplir los 10 años y un póster firmado por todo el primer equipo.
Durante todos aquellos años en Pamplona y mi experiencia como aficionado desde la distancia me han bastado para captar los valores del club, que son realmente la esencia de este centenario y los que han permitido superar los tristes episodios ya comentados. El esfuerzo y la entrega en el campo que vi en mi infancia en los rostros de Enrique Martín, de Bustingorri, del fallecido e inolvidable Michael Robinson y de tantos otros... son actitudes que hoy siguen presentes. Seguimos luchando, no somos un equipo fácil y nuestros rivales también lo saben. La afición sigue siendo una de las más ejemplares de todos los estadios de la Liga, no callamos y sabemos felicitar al equipo cuando lo hace bien y apoyarlo cuando lo necesita. La responsabilidad en la gestión debe seguir siendo otro valor fundamental, pues así nos lo enseñó Fermín Ezcurra. Le llamaban “el austero”, pero él puso los pilares de Tajonar, con su ejemplaridad fijó los cimientos de esta institución ya centenaria, y algo no menos importante, evitó que el club fuera una sociedad anónima. Por lo tanto, los valores de Osasuna siguen inalterables, no podrán con ellos ni una pandemia ni ejecutivos del club que pasaron por El Sadar no para servir, sino para servirse.
Y quiero acabar este escrito con otro nombre propio y que quizá es la persona que me ha animado a escribir estas líneas. La charla que hace muy pocos días ofreció Juan Carlos Unzué al primer equipo fueron ocho minutos que también han sido el mejor epílogo para este centenario. Qué ejemplo tan grande nos da Juan Carlos y que orgullo que sea uno de los nuestros. “Hay muchos motivos para disfrutar de la vida” dijo aquella mañana en Tajonar. Y Osasuna es uno de ellos. ¡Feliz primer centenario y que vengan muchos más años por delante! ¡Aúpa Osasuna!