Hospital San Juan de Dios

Miguel A. Martínez Janáriz|

Publicado el 27/05/2021 a las 08:41

Ángeles blancos entre sabanas y paredes blancas. Ángeles blancos abriendo las habitaciones con sigilo, pidiendo permiso al llegar, pegando tenuemente en la puerta y proporcionando a los enfermos lo que solamente ellos saben hacer: dar cariño y amabilidad a raudales.

Ángeles blancos, en donde el trabajo ( hacer camas, colocar los sueros, auscultar con atención al paciente, darle de comer o cambiar un pañal), se convierte en un ejercicio de amor, en un dar sin esperar nada a cambio. Ángeles blancos que no vuelan por los pasillos, ni tampoco tienen alas para desplazarse rápido por los pabellones, pero que se transforman en ángeles cuando entran en la habitación y un aura protectora les recubre de repente todo su cuerpo.

Los enfermos (doy fe porque lo he presenciado en mi madre), cuando ven llegar a los auxiliares, médicos o enfermeras, ipso facto, les cambia el rostro y entonces, como en un milagro de los cuentos de hadas, retornan a un vuelo de esperanza.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora