La Super…huida
Actualizado el 22/04/2021 a las 08:37
Poco, o más bien nada, a tenor de cómo se han desarrollado los acontecimientos, ha durado la aventura de la Superliga. Cuando parecía estar hecho, tras la marcha atrás de los equipos ingleses y la desbandada general posterior, todo ha quedado, de momento, en un impasse. Hace tiempo que los clubes de fútbol son empresas privadas (muchos cotizan en bolsa), por tanto, no sorprenderá decir que, además de ilusión, el fútbol es un negocio. Así, colocando en un plato de la balanza a los equipos a favor de crear la Superliga y en el otro, a los poderosos países del petróleo supuestos artífices del aborto del proyecto, no estaría mal preguntarnos, ¿dónde quedan los aficionados? Si todo son intereses económicos, y nadie está dispuesto a perder su cuota de poder, mientras llega o no, la futura Superliga, veamos cómo quedan los próximos repartos de dividendos, tras esta Super…huida.