A vueltas con la plaza de San José
Publicado el 29/01/2021 a las 08:19
Hace unos años fui invitada por unos amigos a visitar Antequera, recuerdo con agrado la visita que hicimos a la plaza de toros, una de las más antiguas y mejor conservadas de Andalucía, bajo los tendidos de esta plaza existe un magnífico bar restaurante.
En Pamplona tenemos una monumental plaza de toros, muy céntrica y con buen acceso. Sus pasillos de entrada, cuando no es época de feria, no son utilizados. Además, la Casa Misericordia es su propietaria y gestora y, aún más, es una Real Fundación que cuenta con apoyo municipal. El año pasado, a consecuencia de la pandemia, los Sanfermines se suspendieron, la Casa Misericordia no obtuvo ningún beneficio y este año me temo que sucederá lo mismo y será el segundo año que no podrá reinvertir el beneficio para la encomiable labor que realiza con nuestros mayores.
Entonces, ¿por qué no utilizar los callejones, la zona donde están los bares en los pasillos de entrada, para ubicar las terrazas de los hosteleros? O, ¿por qué no autorizar a los bares de Navarrería a instalar unas terrazas en la misma puerta del establecimiento, de forma ordenada, evitando el desmadre actual, de gente sentada en el suelo donde dejan el plato, el vaso, la servilleta y todos los desperdicios? Esta opción supondría una inversión mínima para los hosteleros y podrían atender a la clientela, pienso, sin gran problema. El bosquecillo, los revellines, La Ronda de Bazbazana continuada por todo el paseo de Ronda hasta Vista Bella, con vistas panorámicas impresionantes, sería otro lugar donde poder ubicar estas terrazas...
La plazuela de San José invita al sosiego, en el que nunca ha habido un establecimiento hostelero, es un lugar de paso de la plaza de la catedral hacia las murallas, la gente no va deprisa, está de paseo, es un rincón emblemático de mi querido casco viejo de Pamplona, donde no es apropiado instalar más mobiliario que el existente y menos para el consumo privado. Su pretendida nueva utilización supondría la eliminación del tradicional mercadillo de los sábados, que tiene gran afluencia ciudadana.
Ruego a todas las partes que consideren estas alternativas, siempre velando por el patrimonio y por toda la ciudadanía.
Mª Luz JuanMartriñena Arraiza