Pasiones y fanatismos
Actualizado el 12/12/2020 a las 11:41
Desde hace algún tiempo he podido observar que cuando a los hombres les gusta mucho algo, se dice que tienen pasión por ello. Sin embargo, si a las mujeres les gusta mucho algo, por lo general ese gusto se degrada hasta un nivel infantilizado. Parece ser que mostrar los sentimientos a flor de piel sólo es recriminable si la razón de esos sentimientos forma parte de un gusto ligado a lo femenino. Comparemos a los fans del “deporte rey” del país, el fútbol, con las fans del kpop. Ambos lloran, ambos gritan, ambos experimentan una catarsis al ver a sus ídolos en la arena, pero sólo ellas son fustigadas por ello. La delgada línea que separa la pasión del fanatismo la dibuja la sociedad, esa misma línea nos separa por género y nos va colocando en ciertas posiciones que podría tildar de incómodas en caso de querer conformarme. Pero yo no pienso hacerlo, y quiero pensar que de aquí en adelante el resto tampoco.