¿Dónde hay que firmar?
Publicado el 30/09/2020 a las 08:08
El otro día, la profesora Amaya Zubillaga pidió en una carta, en nombre de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, que en la futura enseñanza Secundaria haya un mínimo estudio digno de la cultura latina y griega y de los idiomas propios de ambas. Repito lo dicho en el título pero, ¿qué futuro puede tener esa petición con los gobiernos que tenemos? Quizás la pedantería podría empujar a Pablo Iglesias a apoyar ese estudio y, lo mismo que con su tono de falso sabelotodo recomendó el estudio de la “Ética de la razón pura” de Kant (lo que indica que no ha leído ni el título de ese libro) se ponía de paso a darnos lecciones sobre el “sofista” Platón. Pero, ¿y si al conocer esos mundos se les ocurre a los estudiantes pensar que Pedro Sánchez no es más que un Narciso egocéntrico? ¿O que la deriva por la que llevan al país se parece a la decadencia de Roma? Esos estudios pueden ser muy peligrosos para los malos políticos. Además, ¿alguien puede imaginarse defendiendo a capa y espada el estudio de la cultura y de los idiomas clásicos a Adriana Lastra, a Carmen Calvo, a Irene Montero, a Rufian o a algún parlamentario batasuno? ¿Y aquí haciendo lo mismo a De Simón, a Ainhoa Aznárez, a María Solana, a Araiz, a Alzórriz o a la mismísima Presidenta? Se cuenta que en el franquismo un jerarca (Solís) protestó de los planes de estudio y exigió más deporte y menos latín. Éstos exigirían más euskera y Skolae y menos latín. Con esa tropa no hay remedio.