La maldad humana
Actualizado el 27/09/2020 a las 08:44
Hablamos de la maldad humana ya que se entiende que el único ser vivo con capacidad para decidir hacer el bien o el mal es el ser humano. Estudiar el mal ha sido y sigue siendo una pasión de muchos especialistas en distintos saberes y disciplinas con importantes avances en los últimos años, por lo que es de esperar que se puedan descubrirse con mayor precisión las causas genéticas, fisiológicas, biológicas que llevan a las personas a ejercer el mal. Se han desarrollado también por algunos expertos, herramientas para evaluar el grado de maldad a través de diversos factores como el egoísmo, el narcisismo, la psicopatía, el sadismo…, de uso y aplicación complicada.
Por la forma en la que distribuye y algunos casos se concentra la maldad humana, cabe pensar que hay causas sociales, económicas, políticas, ambientales…, que la generan, potencian y desarrollan, por lo que hay que añadir más variables a la hora de estudiar y encontrar las causas raíz que dan lugar a la maldad humana. Podríamos pensar que el ser humano con sus avances científicos, tecnológicos, culturales y sociales estaría reduciendo sustancialmente la maldad humana, algo que al parecer no es así. El siglo XX ha sido el más violento de la historia y en la actualidad ante una pandemia trágica como la que vivimos sigue presente la maldad humana, en forma de competencia para conseguir la vacuna y sus beneficios, desaprovechando las ventajas de la cooperación internacional, el sumatorio de conocimientos y de medidos, igualmente los intereses políticos y estratégicos para sacar el máximo provecho a la situación impiden la unidad, el trabajo en común y la compasión con los más desfavorecidos.
Hay que considerar que la maldad humana, dispone ahora de mayores posibilidades y medios para hacer el mal, que se potenciarán de forma exponencial en el futuro próximo. La inteligencia artificial, la bilogía sintética tienen un gran potencial, pero también su utilización para el mal puede ser inimaginable a lo que debemos sumar el cambio climático al que seguimos contribuyendo con nuestros hábitos consumistas alejándonos de realizar el bien como lo es el de cuidar el planeta. A nivel personal sería muy importante llegar a las conclusiones científicas sobre la patología del mal, para evitar que las personas que lo padecen con mayor severidad puedan desempeñar cargos de interés público, también es importante identificar las causas políticas, económicas, culturas y sociales, que contribuyen y propician la generación del mal para tratar de erradicarlas.