Jugador
Actualizado el 23/09/2020 a las 08:12
No te diste cuenta mientras temías morir que era poco el tiempo del que disponías para vivir y lo malgastaste en temer sin disfrutar ; lo malgastabas, jugador, en llorar, en reflexionar, en acaparar, tan vanamente te lo jugaste que perdiste la vida en encontrarle sentido, en sufrirla sin celebrarla ; se te pasó apreciar lo que creías eterno y tenía final, el amor que veías normal y era especial, la salud que te acompañó y a la que nunca agradeciste disfrutar sin sufrir, la vida que no te ganaste sino que con generosidad se te ofreció. Dime ahora si mereció la pena apartar de tu camino al pobre que sufría para comer, para dormir, para malvivir, para que tú pudieras aparentar ;ahora te encuentras pequeño ante la realidad que tantas veces osaste en vano retar inconsciente de que te esperaba paciente al final, sincera, valiente, sin engañarte ; la única ante la que deberás demostrar si eres en verdad el gallo de corral invencible que luciste siempre con gallardía o el que presenta armas temeroso de ser o no ser. ¿Te enfrentarás a la partida con la dignidad de quien se despide agradecido de haber disfrutado de un regalo, o con la soberbia de quien se despide de algo que le correspondía por derecho? Dosifícalo todo, en especial tu dignidad, para que te quede algo cuando llegue el duro trance final. Será un buen legado que dejarás si ves que no heredarán mucho más.