Reflexiones
Actualizado el 11/09/2020 a las 08:32
No debe nunca un maestro ofenderse ante las palabras de un discípulo sino son estas desbocadas pues, en cualquier caso, no serán fruto de la provocación ni de la falta de respeto sino de la pasión por aprender, pero que dan pie en su ignorancia a dudar de su ciencia y a descubrir, incrédulo y decepcionado, que era en realidad un fullero su admirado maestro y su ciencia, simple ficción. El interés por aprender depende de la capacidad de saber aleccionar a cada cual consciente de que la perfección que se espera del sabio que busca la razón de su vida en el tratado no es la que se espera del que trata de ganarse la vida más que de adquirir grandes conocimientos.