Habladurías quizá
Actualizado el 14/06/2020 a las 08:53
Si temerario es confirmar en la calle la culpabilidad o la inocencia, delictivo es hacerlo con la culpabilidad de un inocente y, arriesgado, con la inocencia de un culpable. A veces confirmamos con rotundidad, el egoísmo o la generosidad, la nobleza o la ruindad, que bien pudiera ser apariencia o malentendido nada más, juzgando valores que definen la bondad o la maldad de una persona que necesitaría de una vida entera de intimidad para conocerla en profundidad, pero solo de un minuto de conversación para destruir su reputación. Bien es verdad que no es juicio el que acepta como prueba el chismorreo y tiene la diversión como interés, sino, el que tiene como prueba la verdad y como interés la sociedad ; el primero define la simpleza del cotilleo, el segundo, la grandeza de la justicia.
