Atención Primaria, héroes sin capa ni coche
Actualizado el 11/05/2020 a las 08:15
Desde Atención Primaria llevamos años reclamando poder trabajar con el equipamiento suficiente y apropiado. Parte de esas reivindicaciones incluyen la ropa adecuada (incluidos EPIs) y los vehículos, especialmente necesarios para la atención de las urgencias rurales. Algo que todas las comunidades tienen, menos Canarias y Navarra.
El Equipo de AP no solo atiende pacientes citados en los Centros de Salud, consultorios o en los domicilios, sino que en muchas urgencias es el primero en llegar y asistir al enfermo. Desde atender un infarto, una pérdida de consciencia en la vía pública, hasta un accidente de tráfico o de montaña. Todo ello con el vehículo propio y con un chaleco reflectante, una bata o una chaquetilla corta como única ropa de protección e identificación. Con motivo de la pandemia se “prestó” a los Centros de Salud vehículos cedidos por otros departamentos del Gobierno de Navarra (agricultura, ganadería, etc) o de los Ayuntamientos, cuyos usuarios habituales no los podían utilizar durante el estado de alarma. Estos vehículos tenían la finalidad de ser utilizados exclusivamente para los traslados de los profesionales a los domicilios de los pacientes enfermos de Covid. En estos momentos de “desescalada”, con el regreso a la actividad laboral de parte de los trabajadores, han comenzado a reclamarse estos vehículos, añadiendo a la solicitud de devolución la exigencia de que fuesen previamente desinfectados. Y nos toca a nosotros esa tarea. En Pamplona, por ejemplo, primero hay que llevar el vehículo a limpiarlo a Beloso Alto, luego a desinfectarlo al Complejo Hospitalario y posteriormente entregarlo donde se recogió (todo ello en horario de mañana) y la verdad, no tenemos suficiente personal para atender pacientes y limpiar coches simultáneamente. La desinfección del vehículo supone la dedicación de prácticamente una jornada entera de trabajo sanitario “tan aplaudido estos días”.
A partir de este momento, los profesionales de Atención Primaria vamos a tener que volver a utilizar nuestros vehículos particulares para desplazarnos a atender tanto a los pacientes habituales como los afectados por Covid y montarnos en ellos después, con la ropa y maletines de trabajo con los que les hemos atendido. Tras el trabajo, sin ningún tipo de desinfección, esos coches volverán a nuestras casas donde podemos necesitarlos para trasladar a nuestros padres mayores o a nuestros hijos pequeños. Sabemos que otros departamentos disponen de protocolos de desinfección de automóviles pero los nuestros no tienen ese derecho. No solo ponemos nuestros coches, sino que si queremos limpiarlos tiene que ser por nuestra cuenta, de nuestro bolsillo y en nuestro tiempo libre y cumpliendo como podemos las normas del confinamiento.
Y en cuanto a la ropa, cada uno se defiende como puede. Debemos extremar las medidas de higiene y no utilizar en las consultas la ropa “de calle”. Los primeros días de la pandemia nos prometieron ropa adecuada, pero aún la estamos esperando. Al final cada uno ha buscado soluciones particulares como ha podido: reciclando ropa vieja o comprándola por internet (ropa, mascarillas, etc). Y esa ropa contaminada tras el trabajo, la llevamos a lavar y planchar a casa porque el servicio de lavandería viene solo una vez por semana a los centros rurales. Y del calzado qué vamos a decir. Si nos veis con zuecos, nos los hemos comprado nosotros. Ni siquiera nos dan unas calzas para entrar en la zona Covid o para no contaminar nuestro coche.
No queremos ser héroes ni mártires, queremos unas condiciones de trabajo dignas que incluyan las herramientas necesarias para realizar nuestra labor: ropa de trabajo y vehículos. El material de protección y aislamiento merece un monográfico aparte.
Rosa Mª Alás Brun, vicepresidenta extrahospitalaria del Sindicato Médico, y Juan Ramón Sanchiz Rubio, delegado de Personal del SMN