COVID-19 ¿fantasía o realidad?
Actualizado el 07/05/2020 a las 08:39
Después de pasar varias semanas de cuarentena leyendo todo lo que caía en mis manos sobre el COVID-19, no ha dejado de sorprenderme la gran creatividad que poseen algunas personas, ya no solo para crear memes, sino también para crear teorías de la conspiración, algo que parece ser que también se ha convertido en una costumbre tras alguna tragedia. Mi conspiración preferida es la del virus creado en un laboratorio con la finalidad de crear una guerra biológica, donde China y Estados Unidos serían los protagonistas y el resto del mundo solo daños colaterales, es de Ciencia Ficción totalmente, ¡cuánto daño ha hecho Hollywood! No importa que haya científicos que desmientan que este virus haya sido inyectado, todos se han puesto de acuerdo para mentirnos. Parece ser que olvidamos que no es la única pandemia de origen animal que se ha transmitido a los seres humanos. La conspiración de las Torres 5G donde se le echa la culpa a esta tecnología de debilitar nuestro sistema inmunológico, es menos divertida, pero también curiosa. Fácil de elaborar cuando se trata de dos cosas nuevas que aparecen juntas y más si una de ellas es una persona tan destacada como Bill Gates. Blanco y en botella pensarán algunos. Para acabar, como no, había que hablar de extraterrestres. Esta la conspiración más socorrida porque se le puede atribuir a cualquier cosa, un meteorito, un experimento para controlarnos o incluso un ataque para fulminarnos y quedarse nuestro bonito planeta, en este caso no hay reglas, siempre funciona. Y es que además de curioso es también desconcertante, porque a priori algunas de estas teorías parecen están bien elaboradas, buscan correlaciones, atar cabos, buscan motivos ocultos o bien se basan en medias verdades para rellenarlas de fantasía. ¿Es entonces un problema si solo es fantasía? No lo sería si solo fuera literatura, pero hay personas que lejos de hacer una lectura como entretenimiento, la hacen creyendo que lo que leen es verdad y esto solo favorece que crezca la desinformación respecto al origen de la pandemia. Bueno, y respecto al origen de cualquier cosa, porque no solo giran en torno al COVID19 sino a temas tan absurdos como que la tierra es plana o que el hombre nunca llegó a la luna. Definitivamente vivimos en una sociedad donde tenemos la información al alcance de nuestra mano, pero nos conformamos con teorías sensacionalistas por muy disparatadas que sean. ¿Será porque realmente la sociedad no tiene las herramientas necesarias para contrastar la información? ¿O será porque sencillamente contrastar la información requiere demasiado esfuerzo? Aquí es donde entra en juego una vez más la conocida paradoja de la información y la desinformación, donde nunca estuvimos tan informados y a la vez tan desinformados. Creo que llegados a este punto y viendo las complicaciones que genera este hecho, la sociedad necesita urgentemente ejercitar la capacidad crítica y de paso, dejar también la ciencia ficción de lado.