Vacaciones en Navarra

Manuel Sarobe Oyarzun|

Publicado el 30/04/2020 a las 08:38

El fin del confinamiento no nos devolverá a la normalidad. Las limitaciones deambulatorias y el roto que la pandemia ha hecho en nuestros bolsillos nos obligarán a replantear las vacaciones. No lo consideren una contrariedad, sino una oportunidad para conocer esta tierra. Las copiosas lluvias anticipan la explosión de vida que nos regala cada primavera. Ahí fuera nos espera un paraíso natural. Permítanme unas sugerencias.


A falta de más playa que la de Oricáin, disfruten de la montaña. Preguntando la ruta al lugareño o siguiendo un track en el móvil; con pantalón de pana o ropa técnica; zampándose un bocadillo con un trago de la bota, barritas energéticas con bebidas isotónicas o asando viandas en las tentadoras parrillas de los merenderos. Sin dejar un sólo desperdicio, porque es nuestra casa.


La oferta es inmensa merced a la biodiversidad foral, que abarca desde los neveros pirenaicos hasta las desérticas Bardenas. Contamos con tres zonas biogeográficas -la alpina, la atlántica y la mediterránea- y nueve ecosistemas diferentes. Un lujo que se traduce en una gran variedad de fauna y flora. Robledales como el de Orgi; pinos negros que parecen brotar de las mismísimas rocas calizas en la reserva kárstica de Larra, hayas y abetos en la selva de Irati, choperas en las riberas de los cauces, matorrales refugio de jabalíes, praderas, bancales de secano, fértiles llanuras... Sinfonías de colores; el amarillo cegador de los campos de colza, los verdes pastos de Belagua, la fascinante paleta cromática de los valles pirenaicos en otoño... Tenemos agua en abundancia; refrescantes pozas como la del río Esca a su paso por Roncal o la del batán de Villava; pantanos como Yesa, en el que esporádicamente emergen las antiguas termas romanas; embalses como los de Leurza, hogar de la rana bermeja o el más concurrido de Alloz; el pantano de Irati, con la preciosa ruta que lo circumbala; nacederos como el del Urederra, de increíbles aguas turquesas; cascadas como las de Xorroxin, Belabarce o el Cubo; humedales repletos de aves como la laguna de Pitillas o la de las Cañas...


Foces que sobrevuelan buitres leonados; la de Lumbier, que transitamos por el antiguo trazado del Irati o la de Arbayún, cuya magnificencia se aprecia desde el mirador de Iso. Simas; cuevas como las de Zugarramurdi, evocadora de brujas, Mendukilo o Urdax. Y montes, claro. Desde las cumbres pirenaicas como la Mesa de los Tres Reyes, en la que nos acoge San Francisco Javier; el Petretxema o punta Avizondo, la preferida por mi querido tío Julio, hasta el bardenero Balcón de Pilatos. Cimas aéreas como la peñica de Unzué, primer monte para muchos navarros, el Ori, el Adi, la Higa de Monreal o su gemelo San Miguel de Izaga; el Mendaur, fácilmente reconocible por la blanca ermita que lo corona; Larun, al que se puede ascender en tren desde Sara; el Beriain, el Sarbil (cabezón de Echauri), el Irumugarrieta y demás miradores de las rocosas Malloas; la menos populosa peña Costalera, un balcón a nuestra vecina Rioja... La lista es interminable.

Recorran la Ulzama, la “Suiza Navarra”, hollando el Bonozorrotz, por ejemplo; sierras como las de Urbasa y Andia, en las que abundan dólmenes; Quinto Real, Sorogain; el frondoso Señorío de Bértiz, jardín botánico incluido; el literario valle del Baztán, atraídos por las exposiciones de sus pintores; la desconocida Valdorba románica...


También hay alternativas en llano; amables vías verdes; la del Bidasoa y del Plazaola en el norte; la del Ferrocarril Vasco Navarro en tierra Estella o la del Tarazonica en la Ribera; caminos de concentración en las Nekeas, cuyas viñas y olivos, anuncian, traspasada la barrera climática del Perdón, la Navarra mediterránea que nos conecta con las áridas Bardenas, la blanca y la negra. Aprovechen esta extraña coyuntura para descubrir y gozar del maravilloso parque temático de la naturaleza que es Navarra, a cuyo sostenimiento pueden contribuir consumiendo producto local. De las pocas cosas que podemos agradecer al maléfico Covid-19.

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