Salud desde la escuela
Actualizado el 30/04/2020 a las 12:44
Terminada la cuarentena, si no nos corregimos, el binomio moral: planeta-humanidad sucumbirá ante el binomio material: producción-mercado...y volveremos a naufragar. En lo filosófico existen soluciones viables. La dificultad es hacerlas operativas, ya que la red global de interdependencia e interconexiones creadas son tan grandes, que se hacen imposible, a no ser que.... Es a partir de ese a no ser que...donde deberíamos tejer una nueva sociedad de salvación comunitaria e individual. Comenzar tejiendo ideas como propone el filósofo Daniel Innerarity: Hay que repensar este mundo en una clave de inclusión, de protección de entorno y con la vista puesta en la transición digital, la transición ecológica y la oganización de un mundo más inclusivo. En el aquí y ahora de la inmediatez local: Hay que dar prioridad absoluta a los valores referentes de la gestión pública, de lo contrario naufragaremos... dice el catedrático Juanjo Álvarez: No se trata de hacer muchas cosas sino de prestar los servicios públicos esenciales lo mejor posible...culmina. Si en la escuela enseñan para aprobar mas que para formar; en la facultad de medicina para curar mas que para no enfermar, y como enseñanza vital desde primaria, no prioricen educar en autogestión de la salud con base en nutrición y comprender con mayor naturalidad los estados febriles....naufragaremos. Naufragaremos, al delegar la preservación de nuestra salud a un sistema, en el que los mas reconocidos se especializaron en repararla, y los pocos quijotes en mantenerla, ser poco reconocidos, a pesar de ser los grandes contribuidores del sistema de protección social, salud pública y ahorro a las arcas del estado, al reducir la enorme factura farmacéutica y así poder desviar el fruto de ese ahorro a inversión en nuevos equipamientos clínico-sanitarios. Educar a nuestros niños en las verdaderas fuentes de la salud, genera riqueza para el país, siendo esa motivación, el mejor espejo para salud de sus adultos.