El papel de las farmacias
Publicado el 02/04/2020 a las 08:08
Que el sector sanitario se está dejando la piel y la vida en muchos casos en esta pandemia es algo que a éstas alturas nadie tiene duda alguna, valga el ejemplo de los aplausos de reconocimiento que cada tarde a las 20.00 h congrega a la población en ventanas y balcones de todas las ciudades España.
Que la sanidad hospitalaria privada ha puesto a disposición de la pública todos sus centros para aliviar ésta crisis es otra de las cosas que vivimos a diario. Pero hay otro sector sanitario privado, que somos las farmacias que estamos cada día abiertos al “pie del cañón” y con accesibilidad 100 % al ciudadano las 24 h del día, los 7 días de la semana, que se está desaprovechando y esto cualquier gestor con dos dedos de frente debería verlo y tenerlo en cuenta. Cada ciudadano en España tiene a su disposición y en cercanía a través de la red de 22.000 farmacias, un punto de recogida y asesoramiento gratuito que bien lo quisiera cualquier otro sector. Consultas gratuitas que la abogacía, la asesoría fiscal o incluso cualquier plataforma de ventas quisiera tener a tan corta distancia y tan barata. ¿Por qué no utilizarnos entonces? ¿Por qué en lugar de ello se nos puentea y se nos anula? ¿Por qué se buscan métodos para la entrega de medicamentos a gente con dificultades de acceso, sacados de la chistera de un mal mago para llegar a donde siempre hemos podido llegar? ¿Cuál es el costo que esto va a suponer a la sanidad pública en un tiempo en que todos los recursos económicos son pocos para combatir la actual crisis sanitaria?
Deben dejar que trabajemos por y para la población desde la más estricta profesionalidad. Nuestro sistema de distribución permite que cualquier medicamento que pueda no estar disponible en ese momento, llegue en no más de 2 horas. Dejen que descongestionemos los Centros de Salud con patologías menores, para que médicos y enfermeras de Atención Primaria puedan dedicarse a la encomiable tarea de atender los casos graves, prioritarios y preocupantes. No les sobrecarguemos de tareas y menos en esta situación. Dejen que la propia farmacia, sin coste alguno, pueda hacer entrega de las medicaciones a pacientes que no pueden salir de sus casas. En definitiva, utilícennos, en situaciones de crisis todas las manos disponibles son bien recibidas, pero aquí y ahora aún no parecen darse cuenta del potencial con el que cuenta la sanidad, con nosotros.
