Más allá de una pandemia

Iker Domínguez Esandi|

Publicado el 30/03/2020 a las 07:11

Realmente no sé si decir buenos días, buenas tardes o buenas noches. La verdad que con la que tenemos encima resulta un poco indiferente, perdemos hasta la noción del tiempo. Lo que está claro que sea cual sea su hora de lectura, es tiempo. Tiempo de valorar. Pero sobre todo, tiempo de reflexión. Tiempo de empatizar. Tiempo de ser otro tipo de humanos al que acostumbrábamos. Ahora todos somos uno. Salimos a aplaudir en forma de agradecimiento a las 20:00h a nuestras ventanas entre eufóricos y asustados. Incluso es capaz de sonreír tímidamente al vecino que no era de su agrado, ahora formáis parte del mismo bando. ¿Verdad? ¿Qué pensaríamos si viéramos este cambio “a vista de dron” desde hace tres semanas atrás? En un abrir y cerrar de ojos, la naturaleza nos ha golpeado más fuerte que nunca. Nos ha mandado un aviso. Nos está dando la oportunidad de cambiar. Pero, ¿no les parece un poco egoísta por nuestra parte? Que tenga que venir una pandemia para enseñarnos a ser mejores personas. Pero diré una cosa… ¡No es su culpa!

Desde pequeños nos enseñan a ser competitivos y egoístas en el colegio. Nuestros conocimientos los determina una simple nota. Un número. ¿Qué triste no? Pregúntenselo al niño que se marcha cabizbajo a su casa con un suspenso, sintiéndose inferior al resto. ¡Bravo! Y para colmo, nos meten el inglés por las orejas. ¿Y cuándo tiene tiempo el profesorado para inculcar valores? Pero seguid. Sigan sintiendo un gran orgullo porque su hijo saque buenas notas y aprenda muchos idiomas. Ya me contarán en qué idioma cuenta dentro de unos años que no tiene ilusión por vivir. Que preferiría saber otras muchas cosas bonitas de la vida antes de aprender cinco idiomas. Pero supongo que gracias a los papás por creer que están en lo cierto dando ese tipo de educación a sus hijos. ¡Pero no! Aseguro que los niños no necesitan más carga escolar. Ni van a ser más válidos en sus vidas por aprenderse de memoria un texto que vomitarán el día del examen y no recordarán en su vida. Lo digo yo, quien ha estudiado Magisterio de Primaria y ha visto a lo largo de las tres prácticas escolares las carencias del alumnado. Más aún, cuando posteriormente ponemos en común con otros compañeros de otros centros y llegamos todos a la misma conclusión. Al igual que un pájaro que ha nacido en una jaula piensa que volar es una enfermedad. Ocurre algo similar con la mente de un ser humano. No se le da la posibilidad de ver más allá. Nuestro sistema educativo limita los conocimientos. Y ya cuando somos mayores, y tenemos la capacidad de ser dueños de nuestro destino, tenemos ya un marco formalizado del que muy pocos consiguen salir.

Uno todo esto a lo que acontece hoy en día. De repente, gracias a una pandemia, algo totalmente extraño y ajeno a nosotros, somos capaces de entender a las personas que sufren depresión día tras día en su casa porque no ven más allá de cuatro paredes. Ahora entendemos a las personas que huyen de las guerras porque aquello es un martirio. Ahora entendemos al animal que da vueltas en un zoológico. Ahora entendemos que las prisas y los nervios pueden esperar. Ahora entendemos que el dinero sin salud no sirve para nada. Ahora entendemos que somos vulnerables. Ahora entendemos el significado de un abrazo familiar. Ahora entendemos la importancia de la música en nuestra vida. Ahora entendemos tantas cosas…

En definitiva, es muy triste tener que aprender de la vida cuando ya hemos visto las orejas al lobo. Podemos y debemos orientar nuestro sistema educativo hacia una condición de sociedad más humana, emocional y generosa, y dejarnos de tantos contenidos memorísticos e idiomas. A estar más preparados frente a la vida. Porque recuerdo que siempre debemos mirar por el sector más vulnerable, y no sentirnos siempre el epicentro del mundo. Hay gente que realmente nos necesita. Cuando acabe todo esto, sería muy bonito juntar a la mayor masa de sanitarios posible en el kiosco de la plaza del Castillo y darles la ovación que se merecen. Se nota la vocación de su profesión. Sin palabras. Gracias de parte de toda Navarra. Y mucho ánimo, saldremos de esta.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora