Paradojas de la vida

Zuriñe Etxeberria Fernandez|

Actualizado el 19/03/2020 a las 17:14

Jueves, 19 de marzo de 2020. Pamplona, hoy también, amanece diferente. Pamplona huele y sabe diferente. Pamplona está diferente. Pamplona sueña con disfrutar de sus seres queridos, con ir de pintxos y brindar por la vida, por el amor y por la libertad. Pamplona sueña con respirar el aire al pasear y con volver a la (bendita) normalidad. Sueña con volver a trabajar, volver al colegio, volver a estudiar; con sentarnos en un banco de Carlos III y ver a la gente pasar; con un rayo de sol reflejado en nuestras pupilas; con el sabor del helado de vainilla. Pamplona sueña con perderse entre sus calles, con reencontrarnos y… con abrazar. Pamplona sueña sobre todo con abrazar. Con todos esos detalles que se nos olvidaba valorar. Y paradojas de la vida, en una sociedad en la que queremos y necesitamos todo “ya”, la solución es la paciencia. En un mundo en el que a menudo se nos olvida pensar en los demás, la solución es la solidaridad. En una vida en la que la falta de tiempo nos permitía ver pero no admirar, en una vida en la que la excusa del poco tiempo no nos dejaba mirar a los ojos al hablar, sonreír con la mirada al saludar, abrazar al querer ni querer al abrazar... En un ritmo frenético que no nos permitía soñar ni al dormir ni al despertar, besarnos ni al despedirnos ni al llegar… Resulta que la solución es admirarnos mucho, sonreírnos mucho, querernos mucho, soñar mucho y valorar. Iruña, vamos a aprender mucho con toda esta locura pero vamos a tener que desaprender un poquito más. ¡Ánimo!

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora