La guerra de los mundos
Actualizado el 11/03/2020 a las 08:24
Corrían los años 40 y la popular emisora de la CBS contaba con un programa donde se interpretaban obras literarias. Tras haber presentado tanto a Orson Welles como al Mercury Theatre en la adaptación de “La guerra de los mundos”, esta comenzó en forma de noticiario de última hora. “Señoras y señores, interrumpimos nuestro programa de baile para comunicarles una noticia de último minuto procedente de la agencia Intercontinental Radio. El profesor Farrel del Observatorio de Mount Jennings de Chicago reporta que se ha observado en el planeta Marte algunas explosiones que se dirigen a la Tierra con enorme rapidez... Continuaremos informando”. Tras esta primera interrupción y para darle mayor veracidad a la noticia se retomó la supuesta emisión de una orquesta para volver a parar a medida que la ficticia invasión se iba produciendo. "Damas y caballeros, tengo que anunciarles una grave noticia. Por increíble que parezca, tanto las observaciones científicas como la más palpable realidad nos obligan a creer que los extraños seres que han aterrizado esta noche en una zona rural de Jersey son la vanguardia de un ejército invasor procedente del planeta Marte...". Poco a poco las interrupciones fueron cada vez más frecuentes, con mayor tono de alarma. "Señoras y señores, esto es lo más terrorífico que nunca he presenciado... ¡Espera un minuto! Alguien está avanzando desde el fondo del hoyo. Alguien... o algo...". Y se sembró el caos. Los oyentes en pánico salieron de sus casas y colapsaron carreteras. El teléfono de emergencias se saturó recibiendo infinidad de llamadas que decían haber visto a los invasores. Y tras 59 minutos y una audiencia de unas 12 millones de personas el programa acabó con la supuesta muerte del propio Orson Welles. 59 minutos y una muy buena interpretación bastaron en esa época para convencer a millones de personas de que Estados Unidos estaba siendo invadida por un ejército de alienígenas. Acontecimiento que lo convirtió en leyenda. Por suerte ahora gracias a la cantidad de información que tenemos a nuestro alcance parece imposible que algo así volviera a ocurrir, ¿verdad?