La Ripa de la discordia
Publicado el 07/03/2020 a las 09:05
Conocido el resultado de las elecciones del pasado 26 de mayo de 2019, ¿qué vecino de Pamplona y alrededores no recuerda a Maite Esporrín entonando, exultante de alegría, “agur, Asiron agur”? Pero al poco tiempo, milagrosamente y cual San Pablo camino de Damasco, fue “iluminada” por su diosa María Chivite que, diciéndole “¿Maite, Maite, por qué me discutes?” le hizo caer del caballo constitucionalista y subirse al percherón nacional-independentista.
¿Por qué se alegraba tanto aquella noche? Pues porque, entre otras “fruslerías”, lo previsible para Pamplona era que, de momento, no se derruirían Los Caídos, se mantendría en pie la pasarela del Labrit, se detendría la loca carrera lingüística del cuatripartito…, y la Ripa sur de Beloso probablemente se respetaría. Pero Esporrín vio -y “tragó”- cómo sus compañeros socialistas del Gobierno, probablemente para contentar a sus socios mantenedores -PNV/Geroa Bai, EH Bildu, I-E y Podemos- se saltaban a la torera el obligado respeto a Beloso y se empecinaban en construir casas precisamente en esa Ripa.
Surgió en ese barrio la “Asociación Pro Parque Ripa sur de Beloso” que protestó y que finalmente fue escuchada por el nuevo Ayuntamiento de Navarra Suma. El ejecutivo municipal, con el alcalde Maya a la cabeza, negoció con el Gobierno de Navarra y consiguió que rectificasen en sus planes y respetasen la mencionada Ripa a cambio de ofrecer solares municipales para las nuevas construcciones. Con todo aparentemente bien encaminado, los grupos políticos de la oposición pamplonesa -PSN, EH Bildu y PNV/Geroa Bai- recelando de que hubiera sido Navarra Suma quien consiguiera el acuerdo, de tapadillo y a traición por la espalda, pactaron con el Gobierno de Navarra lo que consideraban “la solución para “respetar” la Ripa de Beloso”… ¡Que viene a ser calcada a “la solución para respetar la Ripa de Beloso” que ya había logrado Navarra Suma!
Por cierto, este nuevo acuerdo entre el Gobierno navarro y la oposición pamplonesa se dio a conocer el mismo día en el que, unas horas antes, el Vicepresidente segundo y consejero de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos, José María Aierdi Fernández de Barrena, acudió a la comisión municipal de urbanismo donde nada se dijo del nuevo pacto. Si este señor desconocía esta nueva circunstancia ya debería ir poniendo la proa hacia la salida de la Vicepresidencia, por ignorancia; si la conocía, además de oler a “traición”, indicaría que en él prevalecen la misma envidia y la misma tirria “al otro” que asoma por los poros de la oposición pamplonesa.
¿Cree la señora Esporrín que ha sumado muchos votos para su causa al enredar y entorpecer un asunto ya trillado y en el que solo asoma su faceta más caprichosa?
Pablo Uriz Urzainqui