Ausencia de principios
Publicado el 05/03/2020 a las 08:18
En un artículo anterior decía que si uno lee el estatuto del empleado público, entre sus objetivos están recogidos los principios de igualdad, mérito y capacidad en el acceso y en la promoción profesional. Reglamentariamente se deben determinar los puestos de libre designación por su especial responsabilidad pero que, salvo estos, se realizará convocatoria pública para valorar la idoneidad del puesto de trabajo y qué en ningún caso abarque a casi todos los puestos y niveles, porque tiene que asegurarse el principio de objetividad para no dejar al resto de interesados desprotegidos. Y recuerdo lo de este preámbulo, porque revisando últimamente nuestro boletín foral, desde que hay nuevo tetrapartito -o mejor en mi opinión pentapartito- se están nombrando constantemente nuevos cargos, hasta unos ciento diez aproximadamente, aumentando considerablemente la estructura de la Administración, sin justificación alguna. Es más, se está designando en puestos de responsabilidad y jefaturas a personal funcionario, que por su titulación y nivel inferior al exigido no pueden acceder a esos puestos por estar tipificado que es obligado pertenecer a uno determinado. Recientemente apareció en prensa una sentencia condenatoria a la Administración por este tipo de nombramientos. Aun así, se siguen haciendo propuestas a Función Pública de diversos departamentos para designar “digitalmente” a personas, sin justificación curricular alguna, con más sentencias por no respetar la ley. Pero es igual, se sigue haciendo caso omiso de estas sentencias condenatorias. Solo en lo que llevamos de legislatura, en las 16 sociedades públicas navarras ha habido un aumento de personal estimado en cerca de trescientas personas. En alguna de ellas, como Nasuvinsa, se ha llegado al centenar y ha pasado de catalogación B a la superior, con una subida en las retribuciones del 23% como transmitían los medios de comunicación hace poco. Además, la alarma social que ha suscitado las recientes incorporaciones de familiares de miembros del actual Gobierno, tanto la cuñadísima del Consejero de educación, del señor Gimeno, integrada en su departamento, como la de la esposa del Vicepresidente Remírez, concretamente en Nasuvinsa, hace que este tipo de actuaciones sea vilipendiada por la ciudadanía que no ve con buenos ojos este tipo de comportamientos y acciones. Dudo de si cumplen la legalidad pero, desde luego, lo que tengo claro es que no son nada estéticas, como dijo la presidenta María Chivite cuando estaba en la oposición. Pero, por lo visto, ahora ha debido cambiar de criterio y debe de verlo de forma diferente. La responsabilidad de actuaciones en la política parece ya una ‘rara avis’, se adoptan decisiones que son injustas y si dentro de un tiempo las paran los jueces eso que ya se ha ganado... Sin pensar que todos estos comportamientos empeoran cada día la calidad de nuestra democracia y el acceso meritorio a las instituciones y sus puestos pero son tan habituales que miedo da acostumbrarse a ellos. Creo necesario seguir denunciando estas actuaciones que más que de sociedad madura y democrática parecen de la época feudal. Por favor, respeten los principios básicos, el sistema de acceso a los puestos de responsabilidad y nuestras instituciones, creo que los ciudadanos lo merecemos y no olviden que estamos observándoles.