Individuos sin escrúpulos
Publicado el 13/12/2019 a las 08:44
Nunca imaginé escribir esta carta pero mi indignación me supera. El sábado 23 de noviembre, sobre las 10 horas, mi madre se dirigía a comprar. Llovía muchísimo, llevaba paraguas y carro de la compra. Por culpa de unas obras en la Avenida Rascacielos de Barañáin se tropezó y se dio de bruces contra el suelo. Justo detrás de ella iba un ciudadano el cuál la rebasó sin ni siquiera preguntarle si se encontraba bien o si necesitaba algo. Mi madre tiene 83 años, se hizo aparte del traumatismo en la cara, un corte en la nariz poducido por las gafas, que al caer se rompieron. Estaba sangrando mucho y este personaje pasó de largo. A este ciudadano solo le diría una cosa: que espero que no haya enseñado a sus hijos (si los tiene) normas de humanidad pues él no las conoce. Por el contrario doy las gracias desde aquí a las farmaceúticas de Cubillas por su trato y su cariño y por haber llamado a la familia. Allí se dirigió mi madre, le realizaron primera cura y nos avisaron a la familia.
Asunción Velasco Pineda