La España vaciada y la emergencia climática

Jaime Bartolomé Ramos|

Actualizado el 14/12/2019 a las 11:06

Llevamos ya unos cuantos años hablando sobre la emergencia climática que tiene el planeta y los últimos meses y días con más insistencia. Hay que reconocer que el cambio climático lleva ya años produciéndose, basta recordar, los que tenemos unos años, las nevadas en los inviernos, sus heladas, en otoño y primavera las lluvias y en verano el sol con sus aisladas tormentas. Esto ya no ocurre, la nieve la esperamos con ansia para recordar nuestra niñez, no hay heladas y las lluvias llegan cuando llegan. Creo que los que más deberíamos ser conocedores del cambio climático somos la gente de más de 50 años aunque igual sí estamos haciendo algo bien transmitiendo esta información a los jóvenes, que parece que ahora se movilizan con este tema. ¿Y que tiene esto que ver con la España Vaciada?, pues muy sencillo. Los grandes generadores de masa forestal, conservadores del medio ambiente y que más contribuyen a la limpieza de todos los gases de efecto invernadero es precisamente la España Vaciada. Conserva sus montes, en muchos casos obligados por no dejar realizar ningún tipo de aprovechamiento, sus ríos, sus fuentes, sus prados, sus animales silvestres y todo esto a coste cero para el resto de la población urbanita. Sin embargo, subvenciones hay para todo, los políticos y todas las asociaciones que rodean a la política, parece ser que sin ellos se acaba el mundo, para todas las asociaciones que rodean al mundo del ecologismo, pero invertir en la España Vaciada para fijar población que realmente son los que cuidan nuestro medio ambiente nada, eso es ya otra cosa, que al final son cuatro gatos y no hay votos. Se habla mucho sobre los impuestos de la contaminación al medio ambiente, ¿dónde van a parar estos impuestos? No queremos subvenciones, queremos una contribución en función de la aportación al medio ambiente de cada población, y no creo que sea difícil hacer una estimación. Pues bien, llegados a este punto mi propuesta sería algo muy parecido a lo que ya existe en las grandes ciudades. Por cada persona que se aloja en un hotel, un impuesto sobre el medio ambiente, solo que traducido al mundo rural. Por cada viajero que haga cualquier tipo de disfrute, un impuesto para contribuir precisamente, al mantenimiento de lo que vienen a disfrutar y que tanto beneficia al planeta y a la humanidad. ¡¡¡Basta ya de que nos tomen por tontos y nos tengan abandonados!!! Un ejemplo muy sencillo: yo soy de un pueblecito muy pequeño y, por no tener, no tenemos ni cobertura para los móviles, con suerte algún día, depende de qué hora y en qué zona estés consigues tener cobertura para hablar, no digamos nada de internet, mandar algún archivo, recibir. Y así queremos fijar la población. Ni un simple trámite a través de internet, y eso que se supone que esta infraestructura es de las más baratas, imagínense la salud, carreteras, organismos oficiales, etc. Mucho hablamos sobre estos dos temas transcendentales pero poco, por no decir nada, hacemos y así nos va.

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