El grito de los que ya no están
Publicado el 10/12/2019 a las 08:04
Hiroshima y Nagasaki fueron las paradas del viaje apostólico que el Papa Francisco ha estado realizando a Tailandia y Japón. La estatura dañada de la Virgen, rescatada de la catedral de Urakami, devastada en su día por la bomba atómica, nos recuerda el horror indescriptible sufrido en carne y hueso por las víctimas del bombardeo y sus familias; un lugar que nos hace profundamente conscientes del dolor que los seres humanos somos capaces de infligirnos unos a otros. Todavía hoy se sigue escuchando fuerte el grito de los que ya no están. (...)