Navidades: espíritu consumista por las nubes
Actualizado el 06/12/2019 a las 08:36
Y llegó ese gran momento del año. No importa cuánto te hayas organizado, planeado y comprado por anticipado en todas rebajas de Black Friday de noviembre, al final siempre vas a gastar muchísimo más de lo que deseabas. No sabes el porqué, es una fuerza que te nace desde dentro y te arrastra, y que te lleva, a un consumismo que no puedes parar ni remediar. Que si los juguetes para los hijos, que si la bufanda de la tía abuela, amigos invisibles de la empresa, cenas infinitas de mamis del cole (y derivados) y súper multiplicadas hasta la saciedad…. ¡Y eso no hay ningún bolsillo que lo tolere! Intentas aguantarte (¡lo cual te honra mucho!), alguno que otro puede intentar buscar consuelo e incluso justificarse con las pagas extra de Navidad, pensando incluso que te va a tocar El Gordo, pero muy dentro de ti sabes que no lo estás haciendo nada bien, sabes que estás derrochando y comprando cosas que dentro de un mes ya no te importarán lo más mínimo, o serán mucho más baratas (en las rebajas de enero). Pero qué le vamos a hacer, hay que gastar porque es Navidad. Se trata de un sentimiento generalizado en todo el mundo porque hemos pasado de apretarnos el cinturón a ser el país de Europa que más dinero se deja en supermercados y tiendas en esta época del año. Y lo peor de todo es que no somos conscientes de ello. Se nos llena la boca con el espíritu navideño, los peces en el río y la familia unida en Nochebuena, pero… ¿dónde ha quedado eso? Desde luego se ha perdido. Hay que reflexionar.
