El nuevo capitalismo
Publicado el 22/11/2019 a las 08:08
Hace tiempo leí un artículo que trataba del nuevo capitalismo. Este capitalismo nace impulsado por el gran desequilibrio entre las masas sociales. Las que tienen algún poder adquisitivo, hasta la clase media y los que no tienen nada hasta el umbral de la pobreza. En EEUU las grandes compañías que facturan muchos millones de dólares en beneficios brutos destinan ya por encima del 2% a acciones claras y determinadas de ayuda social y medioambiental. De la misma manera que Félix Rodríguez de la Fuente fue un visionario en 1977 con el destino y efectos a nivel mundial de la basura y del plástico, vamos a predecir que las empresas dependiendo de su implicación, inversión y ayuda social y medioambiental obtendrán una clasificación. Las redes sociales, el poder de la información tan directo hacen que las opiniones y calificaciones de los diferentes registros de las empresas sean muy sencillas y que en un momento dado puedan generar un estado al alza o declive de ventas. Las páginas de perfiles profesionales a nivel europeo se mueven en busca de personas con un alto componente empático con los demás y, sobre todo, con el medio ambiente. El futuro arrollador de programas donde se trabaja la mejora del medioambiente y el reparto de la riqueza ofrece una etiqueta de progreso clara. Las compras de emisiones de huella de carbono han dado como fruto el nacimiento de muchas empresas que hacen de interface para compensar las emisiones de estas compañías con inversiones para generar medios para reducirlas. La reforestación, reciclaje de plástico en el mar, energía solar en tercer mundo, hay tantas cosas por hacer… La calificación de estas empresas cada vez más sociales van a generar una nueva etapa social, la de la estabilidad emocional, algo muy importante sobre todo para los que las dirigen. La compresión de que incluso las economías deben ser más flexibles nos puede llevar a que sean ellas las que apoyen y apuesten por las nuevas y que la banca desaparezca. Hablar de números es relativamente sencillo: las economías van a sufrir en breve grandes cambios destinados a compensar las masas menos favorecidas. (...) Estamos en un punto sin retorno, donde las grandes compañías que dirigen el mundo, tecnología de última generación, consumo, química, farma , etc, se vuelven a un modelo de aprobación social mucho más solidario. Es un buen comienzo, es una buena noticia y debemos ayudar a respetar al pez chico.
Ángel Moracho Jiménez