La foralización de Bardenas
Publicado el 31/10/2019 a las 08:12
Nos encontramos ante la antítesis del legado de Bardenas hacia sus congozantes: el disfrute de sus aprovechamientos. Este disfrute hoy en día no es tal y se ha convertido a ojos de quien ha vivido de otra manera esta singular tierra en una prohibición continua, con luces de acabar si no está ya en manos de la foralidad y gobierno de medio ambiente. El marco jurídico legal que rige el territorio de Bardenas - aún se legisla con el primer escrito por lo que los aprovechamientos y su regulación- deberían ser dirigidos por la comunidad de Bardenas. El congoze más importante en número es la caza. Los cazadores bardeneros vemos año tras año cómo al margen de convenios de foto, vestidos de proyecto sin repercusión y adornos de marketing varios, realmente no se hace nada para recuperar la caza ni su disfrute. La posición actual de la dirección de Bardenas está centrada en la difusión y excentricidad de una bardena que a los ojos de los auténticos bardeneros no es real. Es una dirección pasivista para evitar actuaciones confrontadas, ceder de su derecho para que medio ambiente adquiera presencia, una presencia cada día más activa y que luego veremos cómo se anula. Debido al carácter de exclusividad dentro del marco jurídico que rige Bardenas, no se estaría obligado a acatar, por ejemplo, las normas de caza válidas para Navarra. En cualquier caso, la defensa del marco primario con el que se concedió a los congozantes estos aprovechamientos sería por parte de la dirección de Bardenas la prioridad a defender, aunque fuera en un juzgado. La realidad de Bardenas es que nos han concedido otra vez dos días de caza de perdiz y que poco o nada se hace para el disfrute de los cazadores bardeneros.Con los recursos económicos existentes, ¿qué cantidad se están empleando en fomentar y conservar los verdaderos aprovechamientos? Los proyectos tan necesarios de recuperación de perdiz y liebre, la reforestación, la siembra de girasol en cantidad de terrenos abandonados para la caza son inexistentes. En cambio, el turismo, y aquellas actividades que poco o nada tienen que ver con los verdaderos disfrutes, reinan y crecen en la actualidad, propagandas en difusión de Bardenas como desierto, llamada general a los turistas y proyección de especies libres de aprovechamiento. Los cazadores bardeneros tendrán que decidir pronto cómo asimilar si la posición anti polígono es válida para ellos, ya que sin el ingreso del dinero del polígono quizás su tarjeta anual cobre importancia y, en consonancia, se trabaje para recuperar el sentido real de la caza en Bardenas. En la medida que el dinero ingresado por las tarjetas de los cazadores no supone ninguna fuerza de recurso económico, se devalúa su importancia. El dinero recibido por el campo de tiro nunca debería ser repartido entre los ayuntamientos, si no invertido en recuperar todos los aspectos de esta tierra nuestra, que no debe de ser promovida como desierto, si no como fuente de riqueza natural al servicio y disfrute de los congozantes. Reserva de la biosfera, ¿para qué? (...) Bardenas se dirige hacia la personalización no grata de estos disfrutes, tenemos la gran posibilidad de cazar cuatro meses la menor y recursos económicos para invertir en que así sea. La realidad es otra muy diferente. (...) ¿De verdad nos representa esta dirección? (...)
Ángel Moracho Jiménez