Unesco y Skolae
Publicado el 07/10/2019 a las 08:30
El Premio de la UNESCO con el que ha sido galardonado Skolae ha sido otorgado a las siguientes instituciones. En 2018, la Fundación El Kheir, de Egipto, que ha ayudado a mejorar el acceso de las niñas a una educación de calidad, y al Women’s Centre of Jamaica Foundation, por apoyar el regreso de las niñas adolescentes al sistema educativo después del parto. En Egipto, según un medio digital, hasta el 92% de las mujeres casadas de entre 15 y 49 años han sufrido ablación genital. En Jamaica, según el último Informe de Amnistía Internacional, el colectivo LGTB sigue siendo discriminado en la ley y en la práctica.
En 2017 se premió el Programa de Desarrollo y Educación para las Niñas y Centros Comunitarios en la subregión del gran Mekong, en Tailandia. Este proyecto utiliza la educación y la formación de capacidades para toda la vida con el objetivo de proteger a las niñas de los riesgos que acarrean la explotación sexual o laboral, y a Mini Academia de Ciencia y Tecnología (MaCTec), en Perú, proyecto por el que las niñas participan en un taller dirigido por científicos experimentados. En Tailandia, también según AI, se detiene y procesa a periodistas y abogados por expresar sus opiniones sobre la monarquía. En Perú, el analfabetismo en mujeres es del 15% y en hombres del 5%. En la zona rural, el 26% de mujeres, frente al 8% de hombres.
Y en 2016, al Fondo Fiduciario de la Red de Alumnas, en Zimbabwe, organización que promueve la implantación de políticas relativas al acoso sexual en las instituciones educativas, y al Directorio de Desarrollo de la Educación de la Primera Infancia, en Indonesia, por mejorar el acceso a la educación de las niñas mediante la educación de la primera infancia. Zimbawe, cuando conseguimos localizarlo en el mapa, cuenta con el dudoso honor de copar las últimas posiciones del Índice de Desarrollo Humano (IDH) entre todos los países del mundo, durante décadas. Indonesia somete a las mujeres a un test de virginidad para unirse a los cuerpos de seguridad.
Insinuar, como recientemente ha hecho una de las promotoras de Skolae, que en Navarra, en el ámbito de educación de niñas, “este es el tercer mundo en lo que a igualdad y coeducación se refiere. Estamos subdesarrollados y así nos va.”(María Solana, DN 1/10/2019) como argumento para la imposición del programa resalta la distorsión de la realidad que tiene y nos acerca a una característica de los países mencionados: la falta de libertad que es el origen de todas las desigualdades y falta de derechos de las mujeres. ¿Esto es un premio al progreso?
Ana Ilarregui Elizalde