Pobre Chivite, pobre Navarra
Publicado el 01/08/2019 a las 07:31
Qué triste vida le espera a la señora Chivite como presidenta del gobierno de progreso hacia la integración en Euskadi, todos los días vigilada por la señora Barkos, la gran ganadora de estas negociaciones realizadas y a la que han entregado sin rechistar el Instituto para el desarrollo del vasco en Navarra - cuidando del gallinero y dependiendo, para todos los acuerdos, de los que aplauden y jalean a los asesinos de sus propios compañeros socialistas cuando salen de la cárcel-. Además de tener que llevar en su maleta el que el 40% de los votantes de Navarra Suma y de sus propios votantes incluso no tengan un concepto muy positivo de ella, por decirlo de una forma suave. Han conformado un pacto de gobierno donde tanto Geroa Bai como Bildu han expresado claramente por qué lo hacen y han dicho lo que pretenden conseguir: “consolidar lo alcanzado en estos cuatro años”. ¿Acaso algo de lo consolidado en temas identitarios había sido propuesto o votado por el PSN? En los últimos cuatro años son tan ciegos y sordos que aún no se han dado cuenta que el nacionalismo separatista no ha nacido para dar pasos hacia atrás, que su único fin es dar carreras cortas hacia adelante, aprovechándose del buenismo que en estos últimos 25 años han practicado UPN y PSN, avances que además nunca les satisfacen y siempre pedirán más - hasta que Navarra corra por Euskadi-.
Si el PSN aún no se ha dado cuenta que en este gobierno de progreso solo van a prosperar sus aliados, los perdedores de las elecciones, los que el pueblo les ha echado del poder y que este gobierno va a conseguir darnos más de lo mismo, la conclusión que sacamos de fuera es que el único progreso que se busca es la prosperidad de los puestos remunerados, con chofer incluido. En definitiva, en esta fiesta Chivite sopla las velas y el resto se come la tarta. Si el PSN está convencido de que sus votantes le han dado el encargo de reeditar un gobierno nacionalista y excluyente, dirigido en la sombra por Barkos y Bildu, después del resultado electoral de mayoría navarrista y constitucionalista, es que están cegados por la púrpura del poder - sino no se puede explicar tanta ofuscación, a menos que piensen como el señor Alzórriz, que pretende que en los temas que no haya acuerdo se lleven al parlamento para que los apoye Navarra Suma-. ¡Qué ingenuidad! ¿Acaso cree que el resto de partidos de la coalición van a permitir que esto ocurra sin que el gobierno salte por los aires? O sea, que cada vez que el PSN se caiga en la fosa séptica pretende que sea Navarra Suma quien les saque... Esta teoría tiene menos luces que las calles de Pamplona. En este pacto de gobierno todos han dicho por activa y por pasiva por qué lo hacen; al que aun no hemos oído qué pretende conseguir - ni lo ha expuesto- es al PSN, al que de momento se le ha caído la bandera de España del balcón. Realmente, aparte del rollo manido del progresismo ya muy devaluado en política, pues sirve para todo, aún no han dicho que tenga de bueno para los navarros. La culpa no es solo de la señora Chivite, ya que los cargos del PSN a nivel municipal han dejado que el poder del partido se eleve por encima del sentido de Estado, apoyando con su silencio la traición a los navarros. Pobre Navarra.