Tejer y reparar
Publicado el 19/07/2019 a las 08:09
Al regreso de unos días de descanso transcurridos a la orilla del mar, deseé volver a retomar el pulso a algunas cuestiones orilladas durante esos días; el interés me lo despertó escuchar de nuevo esa frase construida y muy repetida en amplios sectores de nuestra sociedad, frase según la cual “tenemos los políticos que nos merecemos”. Con dicha afirmación se trataba de justificar el bloqueo y fracaso continuado en las negociaciones mantenidas hasta la fecha en aras a propiciar el próximo gobierno de la nación. Enfocando con atención la afirmación precedente, en seguida repararemos que en cierta medida, la pretensión no es otra que tratar de rebajar o exculpar de responsabilidad la gestión política mantenida por los autores de dichos encuentros, responsabilidad que por otra parte se trata de hacer recaer sobre la sociedad en general, convirtiendo así a los políticos en cuestión en mejores o peores representantes de la misma.
Pero no nos engañemos, si bien no debemos diluir la responsabilidad que los ciudadanos hemos otorgado en las urnas a nuestros representantes políticos, tampoco como sociedad podemos hacer dejación de la parte que nos corresponda.
La situación en la que estamos inmersos ha de hacernos reaccionar: ¿cómo? Dejando de ser espectadores y pasando a ser actores, comprometidos con los valores que avanzan en la búsqueda y consecución del bien común de la misma, que procuran reparar el tejido social haciendo uso de hilos, que arrojan luz sobre determinadas actitudes políticas señalándonos los efectos sociales que producen, que en definitiva tratan de fomentar en la sociedad la cooperación, la solidaridad y la confianza antes que el recelo, la desconfianza o la insolidaridad.
Amelia Guisande González