Navarra pasa por Madrid
Actualizado el 04/06/2019 a las 08:39
La situación política que nos han dejado las últimas elecciones generales, autonómicas y municipales parece haber abierto vereda hacia un posible pacto en ciertas comunidades autónomas entre el PSOE y Ciudadanos. Los antaño severamente enfrentados por la debilidad del gobierno de Sánchez para con el golpismo catalán y la estrategia suicida de Rivera de conquistar la derecha para abandonar definitivamente la izquierda se ven ahora en la necesidad (algunos más apremiados que otros) de ponerse de acuerdo. No pretende este texto seguir la línea de los grandes de la economía española pidiendo un “gobierno de centro-izquierda”, aunque sus razones tienen, sino plantear una vicisitud que es fundamental para Navarra de los próximos años. O el PSN de la señora Chivite, tan reacia en campaña a que se la vinculara con Navarra Suma, apoya de una u otra forma (voto a favor o abstención) a la coalición del centro-derecha constitucionalista, o dependerá de EH Bildu para gobernar Navarra. Parece, sin embargo, que no entra en las preocupaciones de la líder socialista el tener que solicitar los votos afirmativos o la abstención de los abertzales para poder gobernar con el PNV en Navarra, la destrozada marca de Podemos y la testimonial representante de I-E. Un gobierno “progresista” que avance hacia la Disposición Transitoria Cuarta y la anexión de Navarra a la ficticia Euskal Herria acogiéndose a unos “derechos históricos” inexistentes, además de Pamplona, que caería de nuevo en manos de Joseba Asiron. Hoy día, Ferraz ha deslegitimado la ronda de contactos que Chivite había iniciado y que supuestamente había contado con el placet de la sede general. Y es posible que, desgraciadamente, la solución constitucionalista para Navarra no se decida tanto en Pamplona como en Madrid, donde un posible acuerdo Sánchez-Rivera podría salvar Navarra de las garras del nacionalismo vasco. Esperemos que al infantilismo y al sectarismo al que hemos sido testigos tantas décadas en España se suceda la madurez de una democracia que corre peligro de muerte.